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Al principio lloré, grité, y hasta le supliqué para que me lo sacase, pero luego comencé a menear mis nalgas, y ha gemir y chillar de placer.
Fecha: 10/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Hace unos cuantos años atrás, yo tenía un amigo en el instituto, él era, a quien más confianza yo le tenía, y él a mí me apreciaba mucho, tanto que por vacilar se colocaba tras de mí, y frente a todos, tomándome por la cintura, hacía como si me estuviera dando por dé tras. Lo que, cuando me decía. “No te vayas a molestar que esto es tan solo un vacilón.” simplemente me reía, y no le daba importancia. Pero como de costumbre en ocasiones nos íbamos a su casa, para pasar el rato, ya que, su familia tenía de tras de su casa, una vieja fábrica de no sé qué, la parte donde estaba la fábrica era inmensa, llena de viejas maquinas, así como de un gran tanque de agua, varias pequeñas habitaciones, las cuales estaban vacías. Desde niños jugábamos en ese lugar, pero a medida que fuimos creciendo, fue nuestro mejor escondite, ya que su familia jamás entraba, era donde nosotros, y varios de nuestros amigos del instituto, y de nuestro barrio, nos escondíamos para ver un montón de viejas revistas pornográficas, en las que salían un sinfín de fotos mujeres desnudas, y en algunas de las revistas, se les podía ver teniendo relaciones, ya fuera con hombres, y hasta con otras mujeres. Desde luego que nos hacíamos la paja, pero en una de esas ocasiones, por descuido, manché mi pantalón con mi leche, y cuando llegué a su casa y mis padres se dieron cuenta, y me castigaron. Yo le conté a mi amigo, lo que le había sucedido la última vez que vi una de esas revistas, y como se manchó todo el ...
... pantalón, después de haberse hecho una tremenda paja. Por lo que mis padres, me tenían amenazado con meterme en un seminario, fue cuando a mí amigo, de momento se le ocurrió, decirme. “Bueno quítate toda la ropa, la dejas colgada en uno de los percheros, de las oficinas, y luego haces lo que te dé la gana”. La verdad es que la idea me pareció magnifica, al fin y al cabo, los únicos que entrabamos a ese sitio, éramos nosotros, y ocasionalmente alguno de nuestros amigos. Además, en ocasiones nos bañábamos desnudos en el tanque de agua, y nadie se daba cuenta de eso, me quité todo, menos los interiores, hasta que, en tono de broma, mi amigo me dijo. “Mejor te los quitas, no sea que los ensucies, y tus padres te vuelvan a castigar”. Lo que me sorprendió a mí amigo, fue que yo siguiera su recomendación, ya que no tan solo me quité los interiores, sino que, hasta las medias también me quité. Quedando completamente desnudo, luego nos pusimos a ver varias revistas, y comenzamos hacernos cada uno la paja. Pero como al segundo o tercer día, en que yo estaba ya del todo desnudo, mi amigo también se quitó toda su ropa, y mientras veíamos las revistas, nos volvimos hacer la paja, solo que, en esos momentos, mi amigo se dio cuenta que yo no dejaba de observar su verga, que es mucho más grande, gruesa, y larga, que la mía. Así continuamos reuniéndonos, hasta que como a la tercera, o cuarta vez, me propuso que nos hiciéramos la paja mutuamente, al principio le dije que no, pero nada más le bastó ...