1. EsposasPerfectas.com - Cap 11


    Fecha: 13/03/2026, Categorías: Transexuales Autor: maria sol, Fuente: TodoRelatos

    ... completo, será perfecta para mí.
    
    Los médicos asienten, casi como sacerdotes rindiendo culto al plan de su señor.
    
    Antes de retirarse, uno de ellos me coloca un sujetador de encaje blanco, ajustado a medida, y me indica
    
    — Madame Este es el primer paso, por su salud nunca más caminará sin sostén. Sus senos deben ser elevados, orgullosos, siempre al servicio de su esposo y de su condición de dama. De no hacerlo su espalda sufrirá de dolores por el peso y tamaño de ellos, ademas perderá su postura dado que el centro de gravedad ahora es diferente. Mirando a las criadas, ustedes por favor cuiden que eso no pase y a diario aunque ella no quiera, hagan que vista sujetadores del tamaño correcto.
    
    Todas asienten en silencio.
    
    Me miro en el espejo: la tela aprieta mis nuevas formas y a la vez me relajan dado que ya comenzaba a notar una molestia en mi cuerpo propio de la postura forzada para mantenerlas altas, para luego mirarme nuevamente y pensar que ya no hay retorno.
    
    Estoy moldeada por manos médicas, instruida por damas, poseída por mi marido. Cada fibra de mi ser se dobla hacia la misma dirección: la mujer que debo ser.
    
    Las criadas me visten nuevamente pero ya sin fajas ni vendajes afortunadamente, luego, conducen a un salón más pequeño, iluminado por candelabros bajos. El espejo vuelve a estar presente, pero esta vez acompañado de un diván recubierto de terciopelo rojo. Las tutoras me reciben con una leve inclinación.
    
    — Wow que maravilla dice Giselle ...
    ... felicitaciones por este gran paso, luce usted Madame Saint Germain Moreau como todo una señora, ahora si su marido podra lucirla con orgullo, y usted llevar hermosos escotes, pero no podemos olvidarnos del arte más delicado de todos, sabe usted ¿cual es?
    
    Niego con mi cabeza incapaz de hablar o pensar luego de lo que mi marido y médicas me han dicho.
    
    —Pues Madame la Duchesse, ese arte del que hablamos es ni mas ni menos que el de posar ydespojarse de la ropa como si cada gesto fuera un poema. Una esposa no se desnuda jamás como una criada. Lo hace con gracia, como si entregara un tesoro a diario a su marido, ¿comprende Madame la Duchesse?.
    
    Me colocan en el centro, frente al espejo. La blusa abraza mi busto y mientras que mi falda y corsé cubren mi cuerpo que caen hasta el suelo en pliegues perfectos. Odette me guía con la voz, mientras dos criadas acomodan los pliegues de la tela.
    
    — Primero, los hombros. Una dama nunca arranca la tela; deja que caiga, como si el vestido cediera ante su delicadeza.
    
    Obedezco de inmediato, deslizo lentamente una manga, luego la otra. El escote se abre, dejando ver la presión del corsé y el que llevo. Mis senos se insinúan, erguidos y tensos, y mi piel se eriza bajo la mirada severa de las tutoras y mis doncellas, quienes disfrutan del espectáculo al verme así controlada y sumisa.
    
    — Ahora, el busto. Retira el corsé por favor muy despacio, con gracia. Que parezca un acto de confianza, sin prisa prisa.
    
    Las cintas del corsé ceden y ...
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