1. Observada primero y follada después


    Fecha: 21/03/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: insaciable, Fuente: CuentoRelatos

    ... solo de recordarlo me pongo húmeda otra vez.
    
    Tras un rato de lameteo sentí que necesitaba algo más entre mis piernas y haciéndole parar me acerqué a su polla para calibrar el material. Al menos 18 cm de carne semiflácida oscilaban entre sus testículos.
    
    -Estas muy bien dotado, cariño, -le dije mientras sopesaba aquella maravilla que estaba deseando tener en la boca.
    
    Dicho y hecho, me la introduje unos centímetros, solo el glande y pude notar como aún quedaban restos de su anterior corrida. Un semen dulce y poco espeso, muy diferente al que solía darme de beber mi marido. Me relamí y me la tragué hasta que noté sus testículos rozando mis labios. Luego comencé el sube y baja muy, muy lento, notando como su picha iba creciendo en mi boca y como cada vez me costaba más respirar y tragar aquella tranca de ensueño.
    
    Cuando noté que el chico estaba a punto de correrse por segunda vez, paré bruscamente.
    
    -Todavía no he terminado yo –le reclamé– no te correrás hasta que yo te lo diga. Asintió con la cabeza, mientras yo volvía a colocarme abierta de piernas frente a él, notando como el frío suelo de la furgoneta erizaba el vello de mis piernas y como mi esplendoroso culo se amoldaba a los huecos que había en la superficie.
    
    Luego me abrí todo lo que pude de piernas y le indiqué que se acercara. Agarré su verga, la más dura que nunca había tenido en las manos y la conduje a la entrada de mi cueva, rezumante de flujos que daban la impresión de que me había orinado encima. ...
    ... El chico fue introduciéndomela lentamente en mi interior y su cara reflejaba una mezcla de éxtasis y sufrimiento por tener que aguantar para correrse.
    
    -Fóllame, cabrón. Quiero correrme en tus cojones. Rómpeme el coño.
    
    El chico no se hizo de rogar y comenzó a bombear con fuerza y el sonido de los caldos de mi coño entre su polla (un chop, chop escandaloso) me ponía aún más excitada si cabe. Cada clavada me hacía ver las estrellas y le clavaba las uñas en la espalda mientras él se aferraba a mis tetas como un bebe. Mordía y chupaba al ritmo de la cabalgada que me estaba dando. Nuestras piernas enlazadas, enredadas en sexo.
    
    Yo le decía obscenidades en la oreja a fin de provocarlo aún más.
    
    Lindezas del tipo de “te voy a enseñar lo que es una puta de verdad”, “te voy a dejar la polla tan seca que no te vas a poder correr en una semana”, “clávale bien a tu mamaita esa polla tan hermosa que tienes”.
    
    Mientras profería esas barbaridades le amasaba los huevos o le llevaba a la boca los líquidos que chorreaban entre los pelos de mi coño, a lo que él correspondía limpiándomelos sin demora.
    
    Sentí que me iba a correr como nunca antes y le apreté el culo contra mí y le ordené que se corriera ya, que llenara a su puta con toda la leche que tenía en los huevos, tenía más de diez minutos de bombearme ricamente la vagina.
    
    Entre las fuertes contracciones del orgasmo, noté como un chorro de semen ardiente me quemaba las entrañas y me dejaba sin respiración, parecía el chorro ...
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