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Azafata de vuelo
Fecha: 28/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: fuego de Hefesto, Fuente: TodoRelatos
... por supuesto el colorete, en exceso incluso pues favorece la apariencia con la luz del avión. En cuanto a las cejas las arreglé con la brocha y producto líquido de mayor duración. Y el imprescindible gel con que fijarlas. La cuenca de los ojos en marrón claro y un marrón más oscuro para la parte exterior. Con la brocha biselada, un delineado con la sombra negra pues me gusta el efecto que brinda. Solo por fuera y no por dentro pues da una sensación de parecer más cansada y más mayor. Algo de sombra marrón por debajo pensé que sería una buena idea. Seguidamente y por encima apliqué el delineador. La máscara de pestañas rizándolas y todo ello me ofreció a la vista un efecto natural y favorecedor, de tonos neutros y que aporta un aspecto profesional que es lo que pide la compañía. Para los labios, continué con un labial líquido en tono rosado acercándose al rojo suave que casi no me los reseca. Delineándolos con el lápiz, el de arriba al ser muy fino lo delineo por fuera pero no así el de abajo. Ahora el peinado para el que siempre me decanto por el moño pues al final es lo más fácil, rápido y cómodo. Importante que no quede alto pues sino el sombrero no entra. Lo primero empecé cepillándome el pelo y alisándolo con suavidad para que quedara bonito. Para la coleta una gomita de dos ganchos, con ello no salen bollos al hacerla y queda apretada y no se sale. A continuación, dos mechones separándolos delante y el resto del pelo recogido en una coleta baja gracias a la ...
... gomita. Los mechones de delante los enrollamos y sujetamos con una horquilla. Y finalmente con otra gomita los enganchamos a la coleta. Con una goma finita y un donut pasamos al siguiente paso. La coleta pasada por el donut y luego todo el pelo enroscado alrededor. De esa manera el donut queda tapado y la goma por encima creando la forma deseada para el moño. Con los pelos sobrantes lo que hice fue enrollarlos y con una horquilla los dejé sujetos. Un coletero alrededor del moño, et voilà. Como complemento que finalice el conjunto, unos pendientes pequeños y ya tuve el look perfecto viéndome radiante y perfecta. Para fijar el peinado y que quedara en su sitio, me eché un buen chorro de laca y luego las uñas las pinté de transparente por si se desconchaban que no se vieran feas. Tras unos veinte minutos y con todo esto como nueva, de manera que parecía otra mujer. Como veis la vida de azafata no resulta tan fenomenal ni glamurosa como a simple vista pueda parecer. Vistiéndome como siguiente paso y con lentitud las ropas como si de otro ritual necesario se tratase. Siempre me gustaba tomármelo con calma y de ese modo las finas y largas medias color carne corrieron con suavidad piernas arriba. Luego la blusa blanca abotonando un botón tras otro, enfundándola por abajo bajo la roja falda que, cerrando la cremallera lateral, recogió con firmeza mi cintura. Mirándome frente al espejo me vi deseable. Si Alejo me viese ahora seguro se lanzaba encima sin pensarlo dos veces. De ...