1. Sólo mi papi, sólo él [me pone así]


    Fecha: 30/03/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30

    ... iba a asustarme así. No habló.
    
    Tuve qué lidiar con su achicopalado ánimo durante semanas. Creo que sentía que no había sido un padre sino un sucio violador que entregaría a su hija en el altar… como diría un hombre, «más culiada que puta jubilada». Ahora el del berrinche era él. Intenté seducirlo un par de veces pero me rechazaba. No obstante, todo se arregló el día de la boda, que mi Papi me vio en traje de novia y se le subió todo. Quizá se acordó de ese primer video porno que vimos, no sé. El caso es que cuando mis amigas me hacían retoques, él entró y como señor de la ceremonia, que pagaba todo y todos obedecían, les pidió que nos dejaran solos. —Perdóname, me he portado como un tonto estos días. Estoy muy feliz de que te cases, sobre todo con Franco. —Ay, Papi —le respondí, jalándome el vestido para moverme hacía él—, yo sé; es más, te comprendo a la perfección —lo abracé—. Yo sé que me amas, que soy más que tu hija, tu diosa. Él respondió a ese comentario con un apretón extra en el abrazo. —Y lo seguirás siendo. —Gracias, Papito ¡gracias! Has sido un padre fenomenal y, tengo qué decírtelo así: Me cogiste muy rico toda la vida. No sé si alcances a imaginar lo que significa para una de mujer. —No puedo imaginarlo pero te creo. —Eso es suficiente —dije, cambiando el tono a uno jocoso, para terminar la pesadez del tono de despedida. —Nos vemos en la iglesia. —Nos vemos Papito. Empezó a irse pero algo lo detuvo justo antes de tocar el pomo de la puerta. Cambió su mano ...
    ... de la posición para agarrar la perilla a usar solo un dedo: Puso el seguro. Se volvió y dijo: —Te voy a hacer un regalo de bodas privado, mi Lea. Yo, entendí de inmediato sus intenciones y solo pude golpearme los muslos a través del apompado vestido y hacerme la sorprendida: —¡Paaapi! Tomó de su bolsillo una cosita que la principio no supe qué era. Me pareció un pañuelo, pero no. —¿Sabías que le liguero lo debe regalar el padre? —Ay, no inventes. —Y es de mala suerte que el mismo padre no lo ponga —dijo, agarrando mi vestido por el borde y empezando a alzarlo. —Tú sí eres… —increpé, a medias. —Soy ¿qué? —me miró a los ojos. No pude decirle nada de lo que mi razón me proponía. Él siempre me hacía, sí o sí, palpitar allí abajo. Y el día de mi boda no iba a ser diferente. —Soy ¿qué? —repitió. Me mordí el labio y me lancé sobre él. —Irresistible, Papito ¡Irresistible! Y sí, mi papá me cogió el día de mi boda. No saben lo excitante y hermoso que fue el que los demás estuvieran ahí afuera, todos, y mi papá ahí rompiéndome el panty para meterme la lengua. Primero me saboreó toda por delante y al rato me agarró y me dio la vuelta. Me sentí de doce otra vez. Temblé toda como gelatina. Solo mi Papi, sólo él. Ahí estaba, devorándome tan bien como toda la vida. Qué rico fue casarme así, igual que cuando iba a clases, cuando me gradué, hice la confirmación y otros días importantes: Recién cogida. Toda comida. Con el bombo lleno y las nalgas temblorosas. Solo mi Papi, sólo él.
    
    Yo, nunca ...
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