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Violando a mi propia hija
Fecha: 02/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Avilman, Fuente: SexoSinTabues30
... que cualquier intento de negación sería de graves consecuencias para Gaby. Entonces, empecé a lamer todo el cuerpo de mi hija mientras ellos me fotografiaban y grababan en video, pues nunca dejaron de hacerlo. Pude sentir como la piel de mi hija se estremecía al contacto con mi lengua; yo sentía asco, pues todo su cuerpo sabía a semen y sudor de los desgraciados tipos; ella se mordía los labios y lloraba. Yo había empezado por los tobillos y fui subiendo por las piernas y los muslos de ella; cuando llegué a su entrepierna, el rana me ordenó: “¡métele la lengua en la rajada!”, no me quedó más que obedecer; metí mi lengua en la vagina de mi hija y comencé a moverla, esperando que ella sintiera un poco de placer después de toda la humillación y dolor de que fue objeto. Estaba yo concentrado en lo que hacía cuando levanté la vista y vi que ya de nuevo uno de los tipos hacía que Gaby le mamara la verga; al ver eso, desesperado y al tener yo las manos libres no lo pensé más y me le fui encima al individuo para golpearlo; alcancé a darle unos golpes, pero los demás tipos reaccionaron y me sujetaron, ...
... momento que el individuo aprovechó para golpearme y patearme en los testículos. El rana dijo: “¡Ya valieron madres!”, entonces me tiraron al piso y Gaby comenzó a gritar asustada; ellos empezaron a patearme en todos lados; yo me cubría, pero no podía evitar la golpiza que me daban; todavía alcancé a ver que un tipo se subía a la cama y empezaba a cogerse a Gaby de nuevo, pero colocó sus manos alrededor del cuello de ella, ahorcándola; pensé que hasta ese momento llegarían nuestras vidas. Realmente no se bien que pasó, pero al parecer algún vecino escuchó los gritos de Gaby y llamó a la policía; llegaron oportunamente, si no, tal vez no lo estaría contando. Supe que detuvieron a casi todos los maleantes, incluidos el rana y el gorila. Espero que los refundan en la cárcel para toda la vida. Ahorita lo que quiero es irme al hospital a ver a mi hija, pues para allá se la llevaron; a mí me trajeron acá porque en un principio creyeron que pertenecía a la banda de esos infelices, pero ya les comprobé quien soy y ya me voy de aquí. Hasta aquí la declaración del Padre Duncan_[email protected]