-
Confesiones de una mujer casada (3)
Fecha: 13/04/2026, Categorías: Confesiones Autor: Dieguillo, Fuente: CuentoRelatos
Hola, buen día para todos los lectores de estas páginas, para el día de hoy continuamos contando las aventuras sexuales de mi amada esposa. Seguimos los dos en el cuarto hablando sobre sus experiencias sexuales las que disfrutaba a escondidas. Mientras que yo solo pensaba que lo que hacíamos los dos eran solo fantasías que nos imaginábamos sin llegarme a imaginar que con eso lo que estaba haciendo, era despertar en ella ese apetito sexual que la incito a tener relaciones sexuales con varios hombres. Fue así como siguió contando su encuentros sexuales. -Papi te acuerdas de la boda de su amigo Roberto y que me preguntaste en donde había estado y yo te dije que en el baño y recorriendo la casa. -Pues resulta que no fue así, pues todo comenzó el día de la entrega de regalos el hermano mayor de Roberto a mi me encanto, alcance a imaginármelo desnudo acostado en la cama, así es que en varias ocasiones nuestras miradas se cruzaban, yo le sonreía coqueteándole, enviándole señales, hasta cuando tu nos presentaste y el muy lanzado se me arrimo para darme un beso en la mejilla y yo accedí dejándolo y hablándole en voz baja y al oído -Encantada de conocerte papacito. Me contesto igual en voz baja y al oído. -El gusto es mío preciosa. En ese momento se nos acercó su hermana quien nos saluda presentándose. -Mucho gusto. Te señalo con el dedo índice preguntándote. -¿Tu eres Diego? -Si señora. -Ahí mucho gusto Ángela para servirte, me conto Roberto que ...
... tú vas a comprar carro. -Si, si señora. A ti se te acabo el trago de wiski y Ángela te llevo al bar y yo me quede con Antonio quien me pregunto. -¿Que estas tomando? -Vino -¿Y tu copa? -la deje en la chimenea, mírala allá esta. Me cogió de la mano y me llevo a la chimenea agarro la copa y una botella de vino que estaba en una mesita cerca y la lleno, luego me llevo al balcón en donde le pedí un cigarro. El que prendí y bote la primera bocanada al aire. -Afortunado el Diego al tener una mujer tan bella y sensual. -Ay don Antonio gracias por el halago. Se acomodó detrás de mí. -Preciosa hazme un favor. -Decime Antonio. Su mano derecha agarra mi cintura y sus dedos e la izquierda me acaricia el hombro y posa sus labios sobre mi hombro dándome un beso en el hombro, me tomo un trago y fumo otra bocanada de cigarrillo y le pregunto. -¿y tú que casado, soltero o solo un chico infiel buscando seducir a una mujer casada? -Pues me encanta aprovechar las oportunidades que la vida te brinda. -Interesante, muy interesante ósea solterito y a la orden. Volvió y me dio un beso en la nuca, instintivamente acerque mi trasero a su cuerpo, mi mano derecha que estaba al otro lado de la puerta del balcón le acaricie el pantalón buscándole el bulto de la verga, mire por la puerta hacia el interior, coloque la copa de vino sobre la baranda del balcón y me volteó. -Ahí papacito si estas delicioso. Lo abrace besándolo y acariciándole el pantalón ...