1. Incesto con mi prima Paola (parte 2)


    Fecha: 13/04/2026, Categorías: Incesto Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... pero despacito –respondió.
    
    La acosté boca arriba, levanté sus piernas y le pedí que las sostenga lo más alto que pueda. Comencé a lamerle la vagina, para ir bajando a su ano. Olía bien. Comencé a lamerlo despacio, mojándolo bastante. Le metí dos dedos en la vagina y seguí lamiendo. Luego, comencé a meter un dedo, ya húmedo con sus jugos, en su ano. Paola no decía nada, cerraba los ojos y se mordía el labio inferior. Continué haciendo eso un buen rato, luego metí otro dedo. Después de unos minutos más en eso, Paola gemía, le pedí hacer un 69.
    
    Mientras me chupaba el pene, yo seguía con mi trabajo. Le pedí que lo ensalive bastante, para lubricarlo y hacer más fácil la penetración. Su ano ya estaba bastante dilatado y lubricado. Paola estaba haciendo un gran trabajo con mi pene, lo lubricó bastante bien, así que decidí penetrarla.
    
    La acomodé boca arriba nuevamente, con una almohada debajo de su cintura, levanté sus piernas lo más que pude. Acomodé mi pene en la entrada de su ano y comencé a empujar suavemente. Después de tantos preparativos, la cabeza entró con facilidad. La dejé un momento adentro, sin moverme. Luego comencé a empujar un poco más. Para luego volver a detenerme. Así lo hice hasta que entró toda. Me volvía detener.
    
    -¿estás bien? –pregunté.
    
    -Si. No me duele tanto –dijo.
    
    -Me voy a mover despacio, cuando quieras más rápido me dices –dije– mientras tanto anda masturbándote, eso lo hace más fácil de llevar –le aconsejé, sin saber si era cierto o ...
    ... no.
    
    Comencé a moverme suavemente. Paola se comenzó a meter dos dedos rápidamente en la vagina. Estuve un buen rato dándole despacio, hasta que me pidió que le dé más rápido. Comencé a acelerar mis movimientos. Paola comenzó a gemir, estaba disfrutándolo. Pero no creo que tanto como yo. Que rico se sentía desvirgar tremendo culo. Mia movimientos eran bastante rápidos, al igual que los de sus dedos. Estábamos bastante excitados.
    
    -No pares. Rómpeme el culo –dijo casi gritando– ¡sí! Dame duro.
    
    -Me encanta ser el primero en romperte el culo –dije, embistiéndola más fuerte.
    
    -¡si! ¡Ahh! Me corro puto –dijo mientras se masturbaba muy rápidamente –no pares, dame más puto, párteme en dos.
    
    -Córrete putita. Te voy a dejar el culo abierto –dije dándole con todas mis fuerzas.
    
    Paola seguía gimiendo fuertemente, mientras yo le daba lo más fuerte y rápido que podía. Se sentía delicioso darle por el culo. Sus tetas se movían con cada embestida. Empujé sus piernas hasta dejarlas al lado de sus hombros. Y la penetré con fuerza. estaba por venirme.
    
    -Me voy a correr. Pídeme que te llene el culo de leche –dije.
    
    -¡si! Dame toda tu leche y que chorree de mi culo –dijo.
    
    -Ruégame –pedí.
    
    -Por favor. Sigue y lléname de leche, quiero tu leche, primo –dijo casi gritando.
    
    -¿Quieres leche putita? Eres una zorra ¿no? –dije sin parar de embestirla –quieres la leche de tu primo.
    
    -¡si! Dame toda tu leche mierda –dijo.
    
    -Ahí va. Ahí va tu leche, perra –dije, mientras un gran ...