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Bajo dominio de su padrastro - Parte 3
Fecha: 14/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Natalia Guardia, Fuente: TodoRelatos
... más vulnerable que nunca, cuando terminó la envolvió en una toalla suave y la llevó al sillón del living, acomodándola como si fuera de cristal —No te muevas —ordenó antes de ir a la cocina Amelia obedeció, cada músculo de su cuerpo protestaba al más mínimo intento de cambiar de posición, cuando Hugo regresó traía una bandeja con sopa caliente, trozos pequeños de pollo tierno y pan recién horneado, se sentó frente a ella y comenzó a alimentarla como a una niña, cada cucharada era un ritual, sus ojos nunca dejaban los de ella —Abre —decía cada vez que llevaba la cuchara a sus labios Y Amelia abría la boca, tragando cada bocado bajo su atenta mirada, había algo profundamente íntimo en este acto, como si después de romperla por completo ahora tuviera que reconstruirla a su imagen, las horas pasaron así, con Hugo alternando entre alimentarla, darle sorbos de agua y acariciarle el cabello mientras ella descansaba semidormida en el sillón El atardecer pintó la habitación de tonos dorados cuando Amelia finalmente pudo sentarse sin ayuda, el dolor había bajado a un latido sordo que se mezclaba con una extraña sensación de orgullo, había aguantado los cien azotes, había ganado esto —Ya estás mejor —afirmó Hugo observándola estirarse con cuidado— es hora de cumplir mi parte del trato Amelia sintió un escalofrío que nada tenía que ver con el dolor, Hugo se levantó y extendió su mano hacia ella, sin vacilar tomó la oferta y se dejó guiar hacia el dormitorio, ...
... la habitación estaba iluminada solo por velas que proyectaban sombras danzantes en las paredes, la cama grande con sábanas negras parecía esperarlos —Desnúdate —ordenó Hugo mientras cerraba la puerta con llave Ella lo hizo con movimientos lentos, sintiendo cómo el aire frío acariciaba su piel marcada, sus pechos pesados, sus caderas aún doloridas pero ya no tanto como antes, Hugo la observó detenidamente antes de quitarse su propia ropa con calma, revelando un cuerpo musculoso que no parecía de cincuenta y tantos años, su erección imponente hizo que Amelia contuviera un gemido —Acuéstate —susurró señalando la cama Amelia obedeció, tendiéndose boca arriba y separando las piernas instintivamente, pero Hugo negó con la cabeza —No así —dijo ayudándola a girarse— boca abajo no quiero lastimar tus marcas más de lo necesario Ella sintió cómo la colocaba sobre las rodillas, su torso levantado por las almohadas que Hugo apiló bajo su vientre, su trasero en el aire, las marcas de los azotes completamente expuestas, sintió sus manos grandes separando sus nalgas suavemente antes de que la punta de su miembro buscara su entrada ya mojada —Esto es lo que querías ¿verdad perrita? —preguntó Hugo acercándose a su oído mientras empujaba lentamente Amelia gimió al sentirlo llenarla por primera vez, cada centímetro que avanzaba dentro de ella la hacía arder de una manera completamente distinta al dolor de los azotes, cuando estuvo completamente dentro Hugo se detuvo, ...