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Construyendo paraísos (2): Pajas en el establo
Fecha: 14/04/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Wily, Fuente: CuentoRelatos
Este verano tenemos visita, en realidad todos los veranos pasan algunos días en el rancho familia y amistades, al final nos organizamos para repartirse según las vacaciones de cada cual. Esta semana viene una amistad que trabamos hace ya unos cuantos años, una pareja española, al otro lado del mundo. Esperábamos a los dos, pero al final viene sólo ella. Lamentablemente, durante este tiempo de planificación del viaje se han separado y ella ha querido mantener nuestra invitación como distracción y cura de heridas. Se llama Nore y se hicieron muy amigas Tara y ella por casualidades de la vida. Tara fue a recogerla al aeropuerto porque yo tenía mucho trabajo en el rancho, es época de recoger la cosecha y nos faltan horas en el día para las tareas que hay que hacer en el campo y con los animales. Ya me dijo Tara que aprovecharía a dar una vuelta por la ciudad e ir de comprar con Nore. Llegaron justo a la hora de la comida, había preparado yo una paella, algo típico español, que aprendí en nuestro viaje por aquellas tierras y donde conocimos a Nore. Todo lo que sea cocinar con fuego vivo era yo el encargado de hacerlo. En tiempos de mi abuelo y de mi tío preparábamos parrilladas en el suelo, con ladrillos, algo muy rudimentario, también evolucioné e hice un asador para no tener que agacharme con la parrilla o la paella. Cuando llegaron a casa ya tenía yo la mesa preparada, tenemos un estupendo porche a la entrada de la casa, zona de sombra con un sistema de agua ...
... vaporizada que no moja pero sí contribuye a bajar unos grados la temperatura del entorno, a la vez que si te da un chorro cerca te refresca sin calar. Nos saludamos casi a distancia, yo estaba todo sudoroso del calor y de haber estado pendiente de la paella, atizando el fuego para que se hiciera. Tara había dejado masa de pan preparada y también he estado haciendo de panadero en el horno de barro que tenemos junto al asador. Todo lo hecho con leña adquiere un sabor diferente, más rico. Con ayuda de Tara, se acomoda nuestra invitada en su habitación, nos trae como regalo unas botellas de vino de su tierra, vino tinto que parece sangre, donde cae se queda rojo y hay que reconocer que está muy bueno, lo abrimos para la ocasión, comida típica española, como bienvenida. Antes de sentarme a la mesa me he dado una ducha rápida y me he puesto presentable, incluida camiseta, algo que llegando el verano me pongo sólo cuando cae la noche. Ya sentados a la mesa me puedo fijar en Nore, es de la misma estatura que Tara y con la misma edad, las veces que se han comunicado Tara y ella no me había fijado en ella, de buena presencia y atractiva para su edad. Aunque habían pasado unos cuantos años no parecía que hubieran pasado por ella, se lo dije y me agradeció el halago. La comida giró en torno a los avatares del viaje, en realidad Nore ya lleva unos días en Australia, visitando las grandes ciudades del país en viajes organizados, así que ya está acostumbrada al horario, los dos ...