1. Me vengué de mi esposo en su velatorio


    Fecha: 17/04/2026, Categorías: Confesiones Autor: Fotoman, Fuente: CuentoRelatos

    ... discúlpame que te lo diga, pero esta fantástica —sentí como dio un paso hacia mí y luego posó suavemente sus manos en mi cintura.
    
    Apoyó su bulto en mi trasero, pude sentir sobre mis nalgas su excitación, el maldito me estaba apoyando descaradamente.
    
    El más joven mientras tanto se encargaba de sobarme los pechos y con la otra mano tocaba mi concha a través de mi vestido.
    
    Empecé a rozar mi cuerpo contra el de ellos, con mis nalgas trataba lenta y suavemente de atrapar lo que me estaban apoyando. Estaba cumpliendo con una fantasía retenida durante mucho tiempo, y no tenía fuerzas para evitar que abusaran de mi cuerpo. Las caricias de ambos se tornaron con más fuerza, sus dedos querían traspasar el vestido para meterse en mis orificios. Estaba fuera de mí, no dejaba de pensar en lo morboso de la situación. Tenía que frenar un poco la excitación de ellos, y también la mía.
    
    —¡Ya basta! Van a romperme el vestido, si quieren tener algo conmigo será con uno solo. Ustedes deciden mientras tanto yo me iré desvistiendo.
    
    Vi que Fotoman murmuró algo al oído del más joven, aparentemente se estaba sacrificando para que me coja Daniel.
    
    Me di vuelta y comencé a sacarme la ropa lentamente, para provocarles una excitación mayor de la que ya tenían. Me quedé solamente con una ropa interior muy sexy, que mi difunto esposo me obligaba a usar en sus secciones de sexo.
    
    Quedaron duros no podían creer que este cuerpo estaba a punto de entregarse.
    
    De seguro me veía fantástica, lo ...
    ... note al mirar como el bulto en sus pantalones crecían, los mire como diciendo quien será el primero.
    
    Al verme así vestida Daniel se sacó los pantalones como un rayo, me abrazó y me besó apasionadamente, yo respondía a sus besos dejando que su lengua explore los rincones de mi boca, mezclando mi saliva con la de él.
    
    Su pene apretaba mi ombligo, lo tenía durísimo, sentí deseos de tenerlo en mi boca.
    
    Lo miré a los ojos y le dije.
    
    —¿Me dejas que chupe tu pija? Prometo tragarla toda.
    
    Me sentía muy puta hablando de ese forma, sin esperar respuesta de él comencé a bajar despacio besando su pecho, hasta llegar a su polla.
    
    Era la primera vez que tenía en mis manos una pija que no fuera la de mi difunto esposo el tamaño de este era mayor, y me excitaba, me calentaba la idea que aquel miembro me brindaría el placer que nunca me dio Alfonso. Su glande estaba húmedo y manchaba mi mano cuando lo acariciaba, no aguante más y me lo tragué de un solo envión, y comencé a chupar en forma pausada por momentos, y aceleraba de a ratos.
    
    Su miembro no cabía todo en mi boca, con esfuerzo su punta llego a mi garganta, lo que me provoco arcadas. Sin lugar a dudas le estaba provocando un gran placer.
    
    Entonces él me agarró desde la nuca y comenzó prácticamente a cogerme por la boca, sentí que estaba pronto a venirse, entonces me levanté no quería que acabase tan pronto.
    
    Necesitaba sentir su polla dentro de mí, sin perder el tiempo lo senté en el amplio sillón que allí había, y ...
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