1. El sexo anal salvó mi carrera


    Fecha: 18/04/2026, Categorías: Fetichismo Autor: PatonaQuintero, Fuente: CuentoRelatos

    Sergio eyaculó sobre mis pies, me cayó toda su leche en el empeine y en mis dedos. Era muchísimo semen y estaba caliente y espeso, tanto que se empezó a escurrir y a meterse entre mis dedos. En ese momento experimenté la sensación más placentera de mi vida, y mi vagina estaba a punto de explotar.
    
    Empecé a frotar mis pies y a embarrar toda la leche que tenía en los dedos. Mis pies quedaron completamente cubiertos de esperma y la sensación me volvió loca. Sentí un hormigueo que comenzó en la punta de mis dedos de los pies y me recorrió toda la pierna hasta llegar al interior de mi puchita. Al mismo tiempo sentí un hormigueo en mis manos y el hormigueo recorrió mis brazos hasta llegar a mi espalda. Arqueé mi espalda, levanté mis piernas, apreté muy fuerte los dedos de mis pies, y sin poder controlarme grité con unos gemidos que se escucharon por todo el pasillo.
    
    Sergio se asustó porque pensó que podía llegar algún maestro en cualquier momento por culpa de mis gemidos. Se abrochó el pantalón y me dijo:
    
    —¡Vámonos Paola, nos van a cachar! Agarra tus cosas rápido.
    
    Me senté lo más rápido que pude pero mi vagina seguía palpitando. Me bajé del escritorio y traté de pararme pero las piernas no dejaban de temblarme. Le dije a Sergio que me ayudara y me agarró de la mano para ayudarme a caminar hasta la parte de atrás del salón donde estaban nuestras cosas. Caminamos muy lento mientras se me pasaba el orgasmo y poco a poco pude caminar bien. El suelo estaba frío y el semen ...
    ... en mis pies se quedó embarrado en el suelo mientras caminaba.
    
    Agarramos nuestras cosas y me puse mis huaraches, pero como tenían unas cintas que van amarradas a las pantorrillas me iba a tardar mucho en ponérmelas, así que solo metí los pies en ellos, y cuando mis pies se deslizaron entre la división para los dedos, el semen se embarró por todo el huarache.
    
    Me salí caminando con los huaraches desatados y cuando salimos del salón, todos los que estaban afuera se nos quedaron viendo muy extraño, porque sabían exactamente lo que estábamos haciendo ahí adentro (mis gemidos fueron demasiado evidentes). Y mientras caminábamos un maestro nos vio y nos gritó que nos esperáramos. Entonces empezamos a correr rápido por los pasillos para que no nos alcanzara y todos me veían los pies porque llevaba los huaraches con las cintas desatadas y las suelas de los huaraches pegaban en el suelo y hacían mucho ruido al correr.
    
    Pero el idiota de Sergio me abandonó. Corrió mucho más rápido y me dejó sola porque yo no podía correr bien. El maestro me alcanzó y me tuve que parar. Me llevó a las oficinas de la coordinación y llamó al coordinador. Cuando llegó el coordinador cerraron la puerta y nos quedamos solo nosotros 3.
    
    —¿Qué significa esto señorita Quintero? Sabe que está estéticamente prohibido realizar actos sexuales dentro de la universidad. Esto le va a costar la expulsión de la institución. Y no hay ninguna manera de que pueda apelar por su lugar en la universidad.
    
    Tuve mucho ...
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