-
LA MICROFALDA ME CONSIGUIÓ UN GANGBANG
Fecha: 23/04/2026, Categorías: Gays Transexuales Autor: mhaiohauregui, Fuente: SexoSinTabues30
... cuidado, casi me golpeas con esto- Le entregué su pelota en la mano, que acaricié brevemente con sutil roce – Digo, sí me gusta que me peguen, pero así no. – Perdona hermosa. No te había visto, y no me explicó por qué. Te robas miradas con ese cuerpecito tuyo, que está para comerse a besos. – Gracias papi – Giré en mi propio lugar para que admirara todo mi cuerpo – Creo que si está apetecible, ¿o no? – Miré como de reojo se comenzaban a acercar poco a poco sus amigos. – Claro que sí mamacita, y esa faldita que no deja nada a la imaginación me puso bien duro, sólo chécate – Se agarró su bulto remarcándolo entre la tela, se veía hermosa, de aproximadamente unos 20 cm de largo y tan grueso que comencé a salivar. – Ya me di cuenta – Dirigí su mano hacia su paquete y lo acaricié lascivamente. Sus amigos entusiasmados se acercaron inmediatamente, con sus perversas sonrisas y sus evidentes toqueteos. Uno se puso a un lado de mí y se atrevió a acariciar mi nalga derecha – Muchachos, tranquilos. Estamos en un lugar público y a plena luz del día, pero iba en dirección a comprar algo de alcohol, ¿les parece si nos vamos todos juntos a algún lugar donde podamos divertirnos? El mayor de ellos respondió inmediatamente – Vamos a mi casa, yo pongo el lugar. Nos subimos todos a una camioneta, pasamos por varias botellas y un cartón de caguamas (cervezas). En veinte minutos ya estábamos todos entrando a un pequeño departamento, ya con algunos tragos servidos. El dueño ...
... puso música y comenzamos a divertirnos como cualquier fiesta de fin de semana. La diferencia, eran seis hombres calientes que querían hacerme suya esa noche. Obviamente, no iba a demostrar mis ansias desesperadas de verga, así que comenzamos a beber, tequila para unos, cervezas para otros; y yo, mi cóctel de vodka, ron de coco, jugo de piña y arándano. No pasó mucho tiempo, cuando el chico que se me acercó primero, me tomó de la mano y me pidió que bailara con él. Aunque no es mucho de mi agrado el reggaeton, debo admitir que soy muy bueno perreando. Así que este chico se puso tras de mí, yo me incliné hacia delante y comencé a mover mis caderas para que rebotaran mis nalgas mientras el me arrimaba lo más que podía su duro pene. Era todo un show. El más jóven, un chico delgado, rubio, de cabello corto pero rizado, con unos labios hermosos; se paró frente a mi, intentando de seguir el ritmo; por lo que ya me encontraba en un sándwich entre dos vergas bien erectas. Sus manos comenzaban a acariciar mi piel morena por todos lados. Cuando sentí que alguno de los dos metió sus dedos entre mis nalgas, y fue cuando el rubio me besó apasionadamente. El chico de atrás aprovechó para bajarme rápidamente mi short y subir recorriendo mis piernas con su lengua hasta llegar a mi ano. Inclinándome, le di mi consentimiento para que hiciera a un lado mi fosforescente tanga e introdujera su lengua hasta lo más profundo de mi culo; al mismo tiempo, saqué hábilmente la verga de 16 cm del ...