-
Capítulo II: Primera tarea
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: alumnapervertida, Fuente: TodoRelatos
... minutos atrás le había dado un beso de buenas noches a sus papis…— niña buena —, salía de mis labios repitiéndolo en mi mente, y sin embargo, una parte de mí se sentía distinta, libre, excitada por esa sensación que no podía controlar. No sabía el placer que me provocaba obedecerlo, pero sí sentía que, de alguna manera, me gustaba dejarme llevar sintiéndome así de sucia y pervertida. Poco a poco, sentí que el calor me subía desde el vientre hasta cada rincón de mi piel, y cuando el orgasmo me alcanzó, dejé escapar un gemido largo y suave, sabiendo que él lo escucharía después y que se excitaría sabiendo que era por él. Mmmm… recuerdo que, cuando terminé, mi cuerpo seguía temblando, temblando suavemente. Guardé el audio, que duró aproximadamente unos siete minutos, sin atreverme siquiera a escucharlo, y lo envié. En ese momento lo comprendí: no era solo obediencia… era entrega, era placer, era libertad. Y yo, su pequeña traviesa, había cumplido mi primera tarea como debía: de la forma más sucia y deliciosa posible. No pasó mucho después de enviarlo… apenas unos minutos y mi celular vibró. Era él y, al leer su respuesta, me quedé mirando la pantalla, mordiendo mi labio mientras me imaginaba dónde y cómo estaría escuchándolo."¿Sabes lo que es ir en un autobús, rodeado de gente… y estar duro al oír tus gemidos? Ufff…", escribió. Sentí que la ...
... cara me ardía y el corazón me dio un salto. Mm, yo lo imaginé ahí, sentado en uno de esos asientos incómodos, con su vestimenta, cosas de profesor y los audífonos puestos, fingiendo estar tranquilo mientras mi voz, mis susurros y mis gemidos le hacían perder el control. Me visualicé cómo sus manos quizá se apretaban contra sus piernas, conteniendo las ganas de tocarse ahí mismo, con esa gente a su alrededor que no tenía ni idea de lo que escuchaba, ni a quién, ni cómo escuchaba mi audio y a mí, su perrita obediente, calentándolo en medio de un montón de desconocidos. Pensé en todo lo que mi cuepecito sentía en ese momento. Mmm, me imaginé las palabras que me excitarían tanto escuchar de él:"Me imagino tu boquita, tu cara, tu cuerpo moviéndose… y me encantaría tenerte ahora mismo contra la pared, como buena alumna que obedece a su profesor…". Cerré los ojos y mordí mi dedo, sintiendo que solo con leerlo volvía a mojarme; no era solo que me excitara… era el poder. Saber que, entre tanta gente, él estaba en silencio, duro, caliente y en una complicidad que me envolvía pensando solo en mí… y que yo podía provocarlo así sin siquiera tocarlo... Besitos...Tú Alumna Pervertida Hola que tal ;)...agradezco la paciencia de tod@s y como siempre es un placer para mi leer y contestar sus correos o comentarios para seguir hablando muy rico...hasta pronto!