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Elena, y una peli (parte 1)
Fecha: 03/05/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: LauJo, Fuente: CuentoRelatos
... había practicado sexo anal. -¡Ufff!… No sabes lo que te pierdes, si quieres te presto mis juguetes, con ellos seguro vas a acabar… le dije. -No, no, vamos a dormir dijo. A la mañana siguiente, en la cama le cuento lo que paso anoche con Elena, la pija de José explotaba con cada palabra que describía lo ocurrido. Él sube la apuesta y va al baño desnudo, con la pija como una roca. Elena todavía en la cama, despierta, lo ve pasar, hoy no había preparado el desayuno. José se pone el bóxer, yo la parte de abajo del bikini y ella su bata con solo una de las tangas, desayunamos y partimos como todos los días hacia la playa, durante la tarde charle con ella. -¿Cómo que te cuesta acabar? ¿Cómo nunca te hicieron una anal? Le pregunte. Porque me había quedado eso dando vueltas en mi cabeza. -Sí, soy así, tuve pocos orgasmos en mi vida. No sabes lo que te envidio Lau cuando siento como acabas con José. ¡Me vuelvo loca! Y mi ex marido intento muchas veces cogerme por el culo, pero nunca lo deje, por tonta, por miedo al dolor, no sé. Creo que no tenía que haber venido junto con ustedes. A lo mejor por mí no pueden coger todo lo que ...
... quieren. -Jajaja.. Nosotros cogemos, no te preocupes, y a José lo estas calentando mal, no sé si te diste cuenta. Aparte por lo que ocurrió anoche, no te preocupes. Fue mi culpa, no debí interrumpir mientras te tocabas mirando la pija del negro en la tele. Le dije, guiñando un ojo y sonriendo. La conversación me estaba subiendo la temperatura y le propongo ponernos en toples. -Nooo, me da vergüenza. -Dale tonta vamos a mostrar la mercadería. Le digo sacándome el corpiño y dejando mis tetas al sol y mi lado perverso para ver como saldría de esta. Enseguida unos muchachos se nos acercan y nos gritan: -Lindas tetas y menudo culo tienen tías! Al alejarse ellos y con la mayor naturalidad del mundo, hizo lo mismo que yo con la parte superior de su bikini. Ya en topless, me miró diciendo: -¿Es esto lo que querías? No pude ni contestar porque mis ojos se habían quedado prendados en esos pechos que siendo enormes se mantenían firmes, desafiando a la ley de la gravedad. Sacó la crema solar y se puso a embadurnar sus tetas y yo las mías. Todavía no me había recuperado de la sorpresa cuando escuché: -Ahí viene José. Continúa.