-
Elena, y una peli (parte 1)
Fecha: 03/05/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: LauJo, Fuente: CuentoRelatos
La historia que vamos a contar nos ocurrió hace algunos años, cuando apenas empezamos a salir con José (mi actual marido). Fue una de las primeras vacaciones donde nos fuimos juntos. Alquilamos un departamento en la playa, de un dormitorio. Unos días antes de salir rumbo a ese paraíso me hablo con mi amiga Elena, que hacía mucho no lo hacía y me contó que estaba bajoneada por la separación con su marido. Mi relación con ella era buena, pero últimamente no nos veíamos muy seguido. Mientras charlábamos le conté que nos íbamos a la playa con José. Ella me cuenta que le encantaría ir, pero no tiene con quien. No me quedo otra, que decirle si quería venir con nosotros. Suponiendo que iba a decir que no. Que era un viaje de pareja, se negó al principio fue como un alivio para mí, pero después de un rato me dice que si no molesta vendría con nosotros. Que ella no molestaría que hagamos todo lo que teníamos que hacer. Ella me conoce bien, sabe lo que me gusta coger. Aun así, me jodió porque con Elena allí no podría comportarme como siempre. Le comento enseguida a José, a él no le gustó mucho la idea. Pero le aclaré que no me quedo casi opción más que invitarla. Comenzamos a buscar una habitación para ella y en esos días los pocos hoteles y departamentos que se ofrecían en ese pueblito alejado estaban ocupados. La llamo diciéndole que no conseguíamos lugar para ella y que nuestro departamento era chico, pero tenía un sofá que se convertía en cama. Pensando que iba a decir ...
... que no iba a venir. Toso lo contrario, acepto dormir ahí, aclarando que nosotros podíamos hacer nuestra vida como si ella no estuviera. José se enojó un poco, -Se ha acabado andar desnudo y coger en todo el departamento, me dijo. Y para colmo tendré que cargar con ella. Él sabía que Elena es tímida, no tiene fama de ser putona, de cuarenta y cuatro años a la que nunca se le había conocido novio más que su marido. Cuando hablamos de sexo, Elena se ponía colorada y cambiaba de tema. Pero volviendo a ese día, por mucho que intentó José hacerme ver que además de jodernos las vacaciones, Elena se aburriría al estar sola. Y tuvimos que hacernos a la idea de pasar esos días con ella. Tal y como habíamos quedado, en la fecha, salimos con ella rumbo a la playa. Como a ella no le apetecía conducir en cuanto metimos nuestro equipaje, me dio las llaves de su coche diciendo: -¿Quieres conducir? Estoy muy cansada. -Ok, dice José. Mientras ella se sentaba en el asiento de atrás y yo de copiloto. Ya preparados, nos pusimos en camino. No tardamos en comprobar que Elena no había mentido porque al rato se quedó dormida. El viaje se tarda unas cuatro horas sin incluir paradas y viendo que no iba a obtener conversación de ella. Con ella roncando a pierna suelta y aunque había mucho tráfico, llegamos a la primera parada en menos de dos horas y como nos había pedido parar para almorzar, directamente me salí de la autopista y entré en la estación de servicio. Antes de ...