1. La casa grande


    Fecha: 05/05/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: slipper, Fuente: TodoRelatos

    LA CASA GRANDE
    
    Cuando entré a trabajar en Finca Quintana, o como se conocía popularmente “ La casa grande “, no era más que un adolescente.
    
    Era una época de injusticias y de escaseces y por supuesto de hambre, el poco trabajo que había era en el campo , muy duro y peor pagado, casi esclavista, así que hice todo lo que estuvo en mi mano para entrar a trabajar en aquella Finca, al menos evitaba las durísimas adversidades meteorológicas, tanto el frío extremo como el calor abrasador, y gracias a una conocida de mi madre que intercedió por mi, conseguí aquel puesto de trabajo.
    
    -Manuel, haz todo lo que te digan, primero haz caso a la señora Pilar y por supuesto obedece a don José y a doña María en todo, ellos son los amos y les gusta que se les obedezcan ¿lo entiendes?
    
    -Sí mamá no te preocupes.
    
    -Y no te olvides de la Señora Marquesa, ella es la verdadera Ama, y si yo me entero de que te echan por algo que hayas hecho mal, te mato a palos, no dirás que no estás advertido, con lo que me ha costado meterte allí, ¿lo sabes o no sabes?
    
    -Que si mamá, no te preocupes que no me echaran.
    
    El primer día de trabajo estaba como un flan, doña Pilar, la amiga de mi madre, era una mezcla de ama de llaves y gobernanta, era la encargada del personal femenino de la casa al que guiaba con mano de hierro, pero no sólo del personal femenino, también a los dos chicos que estábamos en el servicio, el mozo de cuadras, y un servidor.
    
    La disciplina al personal era parte ...
    ... fundamental en aquel caserón que databa del siglo XIX, en muchos aspectos se asemejaba a un palacete, y los encargados de administrar dicha disciplina eran fundamentalmente la señora Pilar, y en algún caso concreto, don Héctor, un tipo alto, delgado que no pasaría de los treinta años, enjuto, con el pelo negro siempre engominado y siempre vestido muy pulcramente. digamos que era el mayordomo personal y chófer del señor de la casa y además se ocupaba de manera particular de que a los caballos no les faltara de nada.
    
    Por otra parte por supuesto también podían administrar los castigos que consideraran oportunos, tanto don José, dueño y señor de todo aquello y de media provincia, y su esposa, doña María notablemente menor, y según se rumoreaba antigua criada de la casa, pero que supo engatusar a don José. Completaba la terna de poder doña Bernarda, la madre de don José, a la que todo el mundo llamaba Señora Marquesa, era la que aportaba el abolengo a la familia, y era tan estricta con el personal como estirada en el trato.
    
    Completaba la familia los dos hijos de la familia, el señorito Carlos, y la señorita Almudena ,ambos estaban en un internado en Madrid reservado para la más alta y rancia aristocracia del país.
    
    Os presento al resto de personal que cohabitábamos en aquel caserón. Alguien muy importante era la cocinera, doña Julia, una oronda mujer de unos 40 años con el pelo rizado y bastante guapa, por lo que pude observar estaba en un status un poco por encima del resto de ...
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