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El reencuentro con mi sobrina
Fecha: 10/05/2026, Categorías: Hetero Incesto Autor: martin santome, Fuente: SexoSinTabues30
... quemaba todo lo que habían estado conteniendo. Deslice mis manos por la espalda de ella, sintiendo la suavidad de su piel húmeda por el sudor, mientras ella colocaba sus piernas en candado en mi espalda y su cuerpo presionaba con una intensidad creciente. El calor en este cuarto rosa era sofocante, pero ninguno de los dos parecía dispuesto a detenerse. La fricción entre nuestros cuerpos era demasiado, y la tensión que se había acumulado encontró su liberación. La baje y me quede desnudo en segundos, la volví a levantar por las caderas, haciéndola sentarse sobre mi cara, mientras mis manos exploraban su culo firme y suave, subiendo por su cuerpo hasta su espalda baja. Ella se arqueaba, Los gemidos que escapaban de sus labios eran el único sonido que llenaba el silencio de la casa, creando una atmósfera cargada de deseo y transgresión. —Esto no está bien – no se porque murmure con la boca llena de su liquido, con la voz de deseo sabiendo que cada segundo que pasaba mas me adentraba en un territorio peligroso. —No me importa —respondió ella, sentía como quemaba su conchita sobre mi cara —. Lo quiero… te quiero a ti. —Te he deseado desde el primer día que te vi —le confesé aplastándola más contra mi. Yo acariciaba su cuerpo, por el costado, la abrazaba por al cadera, y luego seguí hasta sus nalgas, por fin las tocaba, pude sentir su forma, y su tamaño. Ella se quería bajar. Yo entendí lo que deseaba, así que le facilité la tarea y la baje. Después fue ...
... ella quien recorrió todo mi torso con son sus besos, mis orejas, cuello pecho, eso me puso más caliente aún, fue algo sumamente erótico el sentir como me recorría el cuerpo con sus besos tiernos, después ella se puso de pie, mientras yo me sente al filo de la cama. Se subió sobre mi y comenzó a frotarse contra mi verga y estaba loco al sentir como su abultada vulva se frotaba, no dejamos de besarnos y tocarnos, cada vez más desatados, desesperados. bese, acaricie y chupe, degustando el sabor de su pezón duro excitado. Ella al sentir mis labios rodearlo no pudo evitar gemir y suspirar, ella aprovechando me agarro la verga dura y la masturbó, yo gemía al sentir su mano rodearlo, como lo pelaba despacio dejando al descubierto la cabeza de mi pene, húmeda de el presemen que producía, preparándose para el encuentro sexual. Era un momento muy especial, ambos desnudos, estimulándonos, besándonos, con mi mano libre la deslize por su vientre hasta meterme en su concha y así suavemente acariciándola, sabiendo a lo que vía al venir a verla. Entonces mientras nos besábamos escuchaba mas gemidos, al sentir ella el contacto de mis dedos en su húmeda vagina, los gemidos se mezclaban con los míos mientras ella seguía masturbándome despacio. Sin embargo la intensidad y el deseo fue en aumento hasta que ambos no dejábamos de gemir, la excitación fue tanta que así como estábamos – Te amo con todo mi ser, te embarazaré mi amor. – No se porque dije eso – Si tio, hagas moló ...