1. El Hechicero del Bosque


    Fecha: 11/05/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Birkin1990, Fuente: TodoRelatos

    ... aplicando un ungüento en el ano inflamado de su madre, mientras murmura: —"Relájate, mamá… ya casi termina."—
    
    Ella ya no es la víctima. Ahora es cómplice. Frota aceite de enebro en las hemorroides su madre, aliviando el dolor pero prolongando el placer. Susurra instrucciones a Hana: "Respira hondo… así duele menos." Sabe que esto es irreversible. Las esencias de su familia serán usadas en pociones de control, en rituales de dominación.
    
    El hechicero no sonríe, no disfruta. Es un científico. Un recolector.
    
    —"Bien hecho, Lora"— dice, mientras extrae hasta la última gota de los cuerpos de Samantha y Hana. —"Tu madre tiene una esencia poderosa… y tu hermana, una pureza rara.— Lora asiente. Sabe que esto es solo el principio.
    
    Epílogo:
    
    Hallileel yace reclinado en su cama de pieles, el libro de rituales abierto sobre su pecho, pero su atención no está en las páginas. Tres pares de manos, tres pares de labios, tres lenguas hábiles trabajan en él con devoción casi religiosa.
    
    Hana, curiosa La más joven, de labios aún torpes pero llenos de entusiasmo, explora sus bolas (infundidas con magia lunar) con dientes cuidadosos. —"¿Me gustan… saladas?" —pregunta, sorprendida, mientras lame el líquido brillante que segregan.
    
    Hallileel no contesta. Solo aprieta suavemente su nuca, guiándola hacia el ritmo correcto.
    
    Samantha, ávida, la madre, experta en dar y recibir, no desperdicia movimiento. Su lengua recorre el centro de pene como si estuviera saboreando un helado en ...
    ... verano.
    
    —"Mmm… aceitoso." —murmura contra la piel, sus pecas sonrojadas por el esfuerzo. No es saliva lo que Hallileel quiere de ella—es la esencia de mujer madura, que solo se libera cuando ella goza a la par.
    
    Lora, la experta, la ex-streamer ya no necesita instrucciones. Sabe exactamente cómo hacer que la varita palpite. Usa las yemas de los dedos en la base, masajeando las runas talladas mientras su boca se cierra alrededor del glande. —"No… no traguen." —recuerda a las otras, recogiendo su saliva en un frasco que Hallileel sostiene cerca.
    
    —"Desperdician buen material." —gruñe Hallileel, observando cómo una gota de saliva de Hana cae al suelo. Samantha ríe, atrapando el próximo hilo de baba con la punta de la lengua antes de que escape. Lora corrige la postura de Hana, enseñándole a respirar por la nariz para evitar babear.
    
    Las velas parpadean, arrojando sombras movedizas sobre las paredes de la cabaña. El aire huele a sexo, hierbas quemadas y ahora a piel sudorosa. Las Tres yacen alineadas, sus traseros elevados, marcados por pecas y moretones, mientras Hallileel se acomoda entre ellas con la precisión de un maestro.
    
    Hana, demasiado joven para ser tomada por completo, pero no para el placer.
    
    Hallileel desliza dos dedos embebidos en un ungüento frío entre sus piernas, masajeando un punto que la hace arquearse como un gatito. —"¡No sabía que—! ¡AH—!" – grita, antes de que un orgasmo violento la sacuda. Sus músculos se estremecen, derramando esencia virgen en ...