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El Hechicero del Bosque
Fecha: 11/05/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Birkin1990, Fuente: TodoRelatos
... luz plateada de la luna llena cae como un manto protector. Con un movimiento brusco, la tira al suelo—no con crueldad, sino con urgencia. —"Cállate y no te muevas"— gruñe, mirando hacia las sombras con los dientes apretados. Entonces, algo emerge, su piel, antes seductora, ahora se retuerce como carne quemada. Los ojos, antes llenos de lujuria, son pozos de odio puro. —"¡MALDITO CAZADOR!"— escupe, señalando al misterioso hombre con una garra que destila un líquido negro. Lora, aterrorizada pero fascinada, ve cómo la criatura lanza un último gesto obsceno antes de desintegrarse en humo, dejando solo el eco de su risa en el viento. Lora apenas logra articular un pensamiento entre el shock y el dolor punzante en su cabeza: —"Entonces él es... ¡¿un—?!" ¡CRACK! El garrote de Hallileel impacta contra su cráneo con precisión brutal, enviándola de vuelta a la oscuridad. Su cuerpo cae como un muñeco roto, pero el hechicero no pierde tiempo. La carga sobre su hombro como un saco de grano, ajustando su agarre para palpar con descaro las curvas de su trasero. Mientras avanza entre los árboles, la inconsciencia de Lora no la salva de los toques invasivos del hechicero. Él no es un hombre que desperdicie recursos, y aunque prefiere la esencia demoníaca, un humano con un culo como el de ella puede ser… util. Un dolor punzante en las sienes. Frío en la piel. Un olor a hierbas quemadas y cera derretida. Lora abre los ojos y el pánico la golpea como un martillo. Está ...
... encadenada a una silla grotesca, una perversión de un equipo ginecológico: sus piernas están dobladas hacia arriba, atadas cerca de su cabeza, exponiéndola por completo. Sus brazos, extendidos a los costados, tiemblan contra las correas de cuero. —"¡¿Qué mierda es esto?! ¡Suéltame, maldito!"— grita, tirando de las ataduras. Hallileel no se apresura. Está de pie frente a una mesa de trabajo, mezclando hierbas en un mortero. Llevaba solo una bata abierta, revelando un cuerpo marcado por cicatrices rituales y músculos tensos. Ni siquiera mira hacia ella cuando habla: —"Deberías agradecer que no te dejé tirada en el bosque. La Súcubo habría hecho cosas mucho peores."— Hallileel agarra la cara de Lora con una mano áspera, hundiendo sus dedos en sus mejillas pecosas hasta obligarla a abrir la boca. —"Toma. Esto te quitará el dolor de cabeza."— El mortero se inclina, y una pasta espesa, amarga y ardiente se desliza por su garganta. Lora tose, intenta escupir, pero el hechicero le tapa la nariz, forzándola a tragar. —"No seas dramática. Solo son hierbas para suavizar lo que viene."— Velas blancas (pureza forzada) y naranjas (energía sexual) parpadean alrededor. El incienso espeso nubla el aire, mezclándose con el olor a cera y sudor. Lora intenta moverse, pero las cadenas ya no son solo físicas—algo en esa mezcla la está debilitando. —"Tu transmisión…"— gruñe Hallileel, pasando un dedo por el borde de la silla— "…le dio a esa maldita el combustible que necesitaba. Los ...