-
Como me convertí en la amante de mi hijo
Fecha: 19/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Cintia, Fuente: TodoRelatos
Como me convertí en la amante de mi hijo. Me llamo Sonia, siempre me encanto el sexo, recuerdo que mi primera relación, la tuve a los 16 o17 años, a partir de esa vez tuve algunos noviecitos, evidentemente tenía un cuerpo atrayente, mis 1,70 m y mi cabellera oscura creo que eran una de mis mayores seducciones. El tema, que mi último candidato, me dejó embarazada, a pesar de decirme que se casaría conmigo, lo cual no estaba muy convencida, pero antes de nacer mi bebe, desapareció, por suerte mis padres, muy comprensivos, se hicieron cargo de los dos, su posición económica era muy buena. Pero, a los pocos días de haber parido, comencé a salir con mis amigas, tampoco trabajaba y estudiaba, por supuesto que le daba el pecho, porque tenía bastante leche, algo que, si bien me producía cierta alteración, era algo que prefería evitar. Salí con un par de chicos, aplacando mi necesidad de tener sexo, cada tanto, por supuesto que este, llamemos libertinaje, no era del agrado de mis padres, llamándome a reflexionar, cuando papá, con absoluta tranquilidad, me dice: “Hija, te ayudamos en todo, recién tienes 20 años, tienes nuestro apoyo, pero recuerda que eres madre, donde has adoptado una responsabilidad, y si consideras que eres muy joven, para eso, tendrías que haberlo pensado antes. Creo que me puse colorada, nunca mi padre me había retado, no es que lo estuviese haciendo, pero me estaba poniendo en claro mi situación, terminando de decirme: “Tienes dos caminos, ...
... trabajas o estudias alguna carrera, para labrarte un porvenir, te seguiremos bancando a ti y a nuestro nieto, si estudias y te recibes” Si bien el estudio no me disgustaba, opté por Abogacía, de alguna manera, concurrir a la facultad me daba espacios para salir de vez en cuando o tener alguno que otro noviecito. Una vez recibida, ya mi hijo tenía cinco añitos, creo que a partir de ese momento comencé a hacerme cargo de él, Fui aprendiendo mi papel de madre, donde descubrí que amaba con locura a esa bella criatura, el tiempo fue transcurriendo, aprovechando mi título, mi padre me fue conectando a varios buffet, de amigos y conocidos, comencé a trabajar en mi profesión, rápidamente fui escalando, hasta quedar en uno con un cargo muy importante. Agradezco ese consejo de mi padre que me llevó a ir forjando mi porvenir, pero, ya estaba algo, no diría harta de vivir en casa de mis padres, fundamentalmente con mi madre, que me trataba como cuando tenía 15 años, ¿dónde fuiste o a dónde vas?, era como que carecía de cierta libertad, además no solo eso, sino que estaba malcriando a mi hijo. Con un crédito que conseguí, y papá que me regalo una buena suma de dinero, pude comprarme un departamento con dos dormitorios, bastante cerca de mi trabajo, a lo que mi madre no estaba demasiado de acuerdo, diciéndome: “Que vas a hacer con Gabrielito, ¿dónde lo vas a dejar, como vas a hacer para criarlo?” “Ya veré mamá, quiero hacer mi vida, lo mandaré a un jardín, después ira a la ...