1. Como me convertí en la amante de mi hijo


    Fecha: 19/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Cintia, Fuente: TodoRelatos

    ... aplacando,
    
    Esta vez lo tomé de la cintura para abajo, sin preverlo toqué su miembro, un par de veces, comprobando que estaba bastante erecto, traté de concentrarme en su ataque, cuando se lo toma, intentando frotarlo, pretendí disuadirlo, pero se puso peor, nunca había pasado por una situación similar con mi hijo.
    
    Seguí conteniéndolo, mientras continuaba tocándose, lo besé, acaricié, esperanzada en que finalizase, pero no fue así, cuando noté una gran mancha en su pantaloncito. Supuse inmediatamente cual era el motivo, sin saber qué hacer, limpiarlo, hacerle cambiar el pantaloncito, pero al ver que me observaba, como asustado por haber hecho algo “indebido” le digo;
    
    “No te preocupes hijo, es normal, ¿quieres que te limpie?” Asentó con la cabeza, quedándose tendido sobre la cama, bastante compungido. Mientras traía una toalla, y una muda limpia, cuando bajo su pantaloncito y su calzoncillo, no solo me sorprendí por el tamaño de su pene, sino el aroma de su semen, no solamente penetrante, sino que me provoco cierta excitación.
    
    Por un segundo, mi maliciosa mente, imagino lamer ese atrayente “néctar”, a la vez que intentaba descartar ese pecaminoso pensamiento, mientras trataba de higienizarlo rápidamente.
    
    Le coloque sus prendas limpias, dándole un beso en la frente, diciéndome:
    
    “Gracias mami”
    
    Transcurrió bastante tiempo, cuando una noche se repitió, como la vez anterior, justo cuando estaba por ponerme el camisón, aunque consideré mejor y más rápido con el ...
    ... deshabillé, que sui bien era algo transparente, no tenía suficientemente tiempo, mientras corría a su habitación, abrazándolo rápidamente, sin llegar a tocar su parte más “sensible “mientras” intentaba apaciguarlo, acariciando su cabeza.
    
    Su cabeza la colocó sobre mi pecho, que, con los movimientos, se me había abierto la bata, quedándome un pecho, al aire, me quedé quieta, cuando su mano lo acaricio, suavemente, al sentir su palma rozar mi pezón, no pude dejar de sentir una estimulación. Así que con cierta sutileza, saque su mano, y notando que estaba calmado, lo arrope dándole un beso en la frente.
    
    Regrese a mi cama, pensando en lo sucedido, y que habría pasado de dejar su mano sobre mi teta, recordar ese momento.
    
    También, sucedía a veces, que cuando se levantaba y estaba preparando el desayuno me abrazaba por detrás percibiendo un bulto que oprimía mis posaderas, no sé si era imaginación, pero me motivaba bastante.
    
    Pensé que era una corrompida, y no sé cuántas cosas más, pero a pesar de eso me tuve que aplacar con una profunda masturbación, pensando que, dado que carecía de pareja, esas reacciones eran justificables. Aunque sentía la sensación que en parte me buscaba
    
    Una noche desperté totalmente excitada y mojada, donde en un sueño, más que erótico, mamaba el miembro de mi hijo. Opté por consultarlo con una amiga, que es psicóloga, modificando algunas cosas, respondiéndome:
    
    “No sé qué decirte, lo que tendrías que tener, es una pareja, creo que eso es la ...
«1234...9»