1. Fui una prostituta en mi trabajo


    Fecha: 20/05/2026, Categorías: Transexuales Autor: danirecuerdos, Fuente: CuentoRelatos

    ... compañeros riéndose, los más graciosos eran los que tenían barba y estaban panzones. Se me acercó un compañero y me dijo "con esa cinturita vas a ganar el reinado". Eso me hizo ruborizar porque me sentí halagada. En fin, todos modelamos de manera graciosa y quedó como reina un compañero muy grande con peluca roja y ropa de mucama francesa. Fue muy gracioso. Antes de regresar a nuestras oficinas el jefe levantó la voz y dijo "todos a trabajar como están, mañana se cambian la ropa".
    
    Yo quería regresar a la oficina para cambiarme la tanguita, me daba miedo que me descubran, pero estaba cerrada así que empecé el recorrido de las instalaciones. Al rato aparece mi compañero, se acerca y desliza su mano por mi espalda y manosea mis nalgas. "Oye, ¿estás borracho?", le dije alejándome de él. Me dijo "que rico sigues con esa lencería". Le dije "es que entendí mal las instrucciones Edgar, no digas nada por favor". Me dijo que no preocupara. Se paró frente a mí y me dijo "realmente pareces una mujer delgada y nalgona, además tus facciones son tiernas y tus labios carnosos. Me sentí en el cielo, eso fue una avalancha de emociones para mí. Me puse nervioso y solo me reí. Iba a seguir mi recorrido, pero me tomó de la mano. "Escúchame", me dijo, "realmente tengo eyaculación precoz y eso no me ha permitido tener una vida amorosa normal, déjame practicar con tu cuerpo, siento que eres mi único amigo aquí". "¿Practicar?", pregunté.
    
    Él respondió "sí, percibo que eres alguien de mente ...
    ... abierta, míralo como un trato, te pago lo que le pagaría a una prostituta, solo déjame ganar confianza en el sexo”. El corazón se me aceleró y no pude disimular la sonrisa. “Veo que te gusta la idea”, me dijo. Yo me empecé a reír y le dije “Edgar me da risa lo que me estás pidiendo, no sé a qué te refieres con usar mi cuerpo, ¿me quieres culear?”. La situación me tenía super caliente, pero me daba vergüenza aceptarlo ya que públicamente soy un joven profesional hetero con un perfil introvertido que le gusta pasar desapercibido. Edgar me dijo “No creo necesitar eso, te explico: cuando empiezo a manosear a una mujer y mi verga la toca me da tanto morbo que se me sale toda la leche, ¿entiendes? Ni siquiera alcanzo a culear, quiero superar esa barrera”. “Ay amigo…”, le dije mientras lo miraba con los brazos cruzados. Me dijo “esto quedará entre los dos, te lo juro”. Cerré los ojos y le confirmé moviendo mi cabeza, él tomó mi mano y dijo “empecemos, espérame detrás del tanque 23 en media hora” y se fue.
    
    Seguí caminando muy lentamente hacia el tanque 23. Tenía una combinación de emociones, por un lado, estaba excitado por encontrar a un hombre discreto que se fijó en mí como si fuese una mujer, pero por otro lado, estaban los nervios de que todo se trate de una broma y al llegar al tanque me sorprendan. Me dije “si pasa eso les diré que ya sabía que era broma, que solo les estaba siguiendo la corriente para reírnos todos”. Pero si es real, mi compañero Edgar es guapo, de mi edad, ...
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