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Fui una prostituta en mi trabajo
Fecha: 20/05/2026, Categorías: Transexuales Autor: danirecuerdos, Fuente: CuentoRelatos
... y calor en mi agujerito. Se alejó de mí, giré la cabeza y vi tu verga todavía dura goteando semen en el suelo. “Regresemos al trabajo” me dijo y se alejó de la zona. Más tarde cuando llegué a la oficina lo encontré cantando frente a la computadora. Estaba tan feliz que parecía que se había ganado la lotería. “¿Tobo bien?”, le dije sonriendo con intriga. “Más que bien compañero”, conocí a una chica y rompí mi récord, superé el minuto de sexo, me guiñó el ojo y se empezó a reír. Yo también me empecé a reír y pasé al baño. Me quité la ropa y me vi la cola en el espejo. Estaba toda babosa y chorreada de semen hasta los muslos. Me limpié con papel y me puse la ropa normal. Salí del baño y le dije “Edgar me voy a dormir, ¿me cubres la media hora que me falta? Me hizo “sí” con la cabeza y siguió cantando y trabajando en la computadora. En la planta cada trabajador tiene su propia habitación, muy pequeña, pero con lo necesario para dormir y asearse. Entré, me bañé y me tiré en la cama. “¡Tuve sexo con alguien de mi trabajo!”, me dije mientras me cubría el rostro con las manos. Empecé a sentir vergüenza una vez se me había pasado la calentura. Repasé lo sucedido y me agradecí de no haber dicho nada comprometedor en mi momento caliente. Suspiré y me quedé dormido. Los días siguientes transcurrieron como si nada hubiese pasado. Después de 4 días Edgar me dijo en la oficina que repitiéramos la experiencia. Me entregó una bolsa y me dijo “rescaté varias prendas del evento de ...
... fin de año, ponte la rosada y veámonos en el mismo lugar”. Cuando él salió de la oficina abrí la bolsa y busqué la rosada. Era un body de malla que solo dejaba descubierto adelante y atrás, recuerdo que lo usó un compañero panzón que se veía muy gracioso. Entré al baño y me lo puse. Me quedó precioso, me sentí muy sexy al ver que lo único visible de mi piel blanca eran las nalgas y unos 5 dedos de muslo. Me puse encima el uniforme de la empresa y esperé la hora. Esta vez yo llegué primero, me quité todo quedando solo en malla, además me puse una peluca rubia de cabello corto ondulado y maquillé con sombra mis ojos. Llegó Edgar y miró con una cara de pervertido que hizo que me empezara a calentar. Esta vez Edgar sacó una colchoneta inflable y la preparó mientras yo solo miraba. Le dije “Oye si nos acostamos será más complicado correr si alguien se acerca”. Me dijo que nadie vendría que confíe en él. Esta vez me pidió que lo hagamos en posición de misionero. Me acosté, abrí mis piernas y me tapé al frente con mis manos. Me dijo “qué rico así pareces más hembra, estás riquísima, me encantan tus muslos y tu carita”. Solo sonreí mordiendo mis labios. A continuación, él se quitó toda la ropa y se puso encima de mí. Empezó a besar mi cuello, hombros y pezones por encima de la maya. Sentía su verga tratando de encontrar mi ano, así que abrí más mis piernas y levanté un poco abrazándolo por la cintura con mis muslos. Esta vez yo tomé un poco de mi saliva y la puse en mi ano. Mi ...