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Capítulo 3: El placer de renacer
Fecha: 25/05/2026, Categorías: Transexuales Autor: Alessa11, Fuente: TodoRelatos
... repente, un sonido húmedo, viscoso y resbaladizo detrás de ella la hizo girar. Frente a ella emergia lentamente del interior de la araña un miembro carnoso, brillante, viscoso y resbaladizo, que la dejó completamente inmóvil. Su corazón latía desbocado, su respiración se aceleró y su rostro se tornó pálido. La araña colocó la punta de su enorme pene en su ano, y Alessa supo exactamente lo que estaba por suceder. Su cuerpo, atrapado entre asombro y excitación, permanecía inmóvil; su pene comenzó a endurecerse, vibrando con la tensión y el deseo que recorría cada fibra de su ser. Con una embestida suave pero firme, la araña penetró su ano, y Alessa sintió cómo su cuerpo se rendía ante aquel placer incontrolable, dejando escapar un pequeño grito de deleite. Se aferró a las patas delanteras de la criatura, sosteniéndose mientras cada movimiento del enorme pene recorría su interior con un frenesí ardiente. No hacía falta lubricación: el pene de la araña era húmedo, resbaladizo y perfecto, deslizándose con facilidad y llenándola de un placer devastador. Todo dolor, toda lágrima, se disipó; solo quedaba la sensación pura y abrumadora del éxtasis. La araña continuaba su ritmo penetrándola profundo, implacable, pero sin prisa. Alessa gemía, llenando el bosque con sus sonidos, una melodía de éxtasis que contrastaba con la destrucción que la rodeaba. Su cuerpo se arqueaba, cada músculo vibrando, cada fibra temblando ante la intensidad de la penetración. Sus ojos se volteaban, ...
... cerraban y se abrían alternadamente, reflejando en su rostro el desenfreno de placer que la consumía. La criatura la sostenía con fuerza, sin permitirle soltarse, mientras su pene viscoso y carnoso invadía su ano, moviéndose dentro de ella sin pausa, cada embestida borrando la tragedia reciente y llenándola de una sensación de alivio y liberación. Alessa se dejó llevar completamente por la araña, sumergida en un torbellino de placer y éxtasis que borraba todo recuerdo de dolor, ante tal deliciosa criatura que la penetraba y la poseía. El calor, la presión, el húmedo contacto del pene dentro de su ano la envolvían, sanando sus heridas internas y calmando la devastación emocional que había sentido. El bosque permanecía en silencio, testigo de aquel extraño, majestuoso y delicioso encuentro, mientras Alessa experimentaba un momento de éxtasis total, donde la tragedia y el placer se entrelazaban en una sola sensación, intensa y arrebatadora. Finalmente, Alessa alcanzó el clímax: un grito que parecía quebrar la misma noche, liberando un chorro de semen que empapó la hierba húmeda bajo ella. Al mismo tiempo, la araña alcanzó su propio clímax, inundando el interior de Alessa con su espeso y helado semen, llenándola por completo. Con un movimiento lento y majestuoso, la criatura la soltó. Alessa cayó suavemente sobre el suelo, la respiración agitada y el cuerpo temblando entre placer y agotamiento. Al darse la vuelta, sus ojos se encontraron con el pene de la araña, percibiendo ...