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♓️ Piscis IV
Fecha: 27/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos
... . Las palabras le golpearon como martillos en la conciencia. Un sudor frío le recorrió la espalda. —Ella… firmó como si hubiera sido la cirujana principal —continuó Cloe—. Pero yo lo rectifiqué en el informe. Dejé constancia oficial de que fui yo quien realizó la operación. Lo hice porque no voy a permitir que nadie juegue con tu vida. Daniel tragó saliva, con dificultad. —¿Me… dejó? —Sí. Te dejó. —Cloe no adornó nada. Ni excusas, ni suavidad. Solo la verdad cruda—. Y, Daniel, si decides tomar acciones legales, tienes todo el derecho. Hubo un silencio espeso. Solo el pitido de la máquina llenaba el aire. —La infección es grave —añadió ella—. Debes permanecer hospitalizado al menos dos semanas. Y necesito volver a sedarte. La ansiedad que cargas te está consumiendo, y eso puede empeorar la recuperación. Daniel bajó la mirada. Una mezcla de rabia y dolor le subía como lava desde el pecho. —Haz lo que tengas que hacer. Ella asintió, y mientras preparaba el calmante, él pensó que aquella mujer, la que lo cuidaba en ese instante, era quien realmente había estado a su lado. El segundo día: la conversación con Victoria Victoria apareció en la habitación cuando Daniel estaba despierto, dos días después. Entró con un ramo de flores y una sonrisa forzada, como si nada hubiera ocurrido. —Hola, cariño. ¿Cómo estás? Daniel no la miró. Ella se acercó más. —Sé que estás molesto, pero puedo explicarlo. El silencio de él era un muro. —No ...
... te operé porque no podía… los nervios me mataban. Daniel cerró los ojos, conteniendo una oleada de furia. —¿Dónde fuiste? —preguntó al fin, con voz áspera. La pregunta la desconcertó. —Fui a casa a buscar ropa para ti. Él giró la cabeza lentamente hacia ella. —Pudiste conducir… pero no operar. Victoria tragó saliva. —Cariño, tenía miedo. Perdóname. Hubo un instante, breve, en que Daniel quiso creerle. Quiso pensar que tal vez era cierto, que la cobardía había vencido a la médica. Pero la voz de Cloe volvió como un eco. “Llegaste tres horas después, con el pelo mojado.” —Cloe me dijo que entraste tarde —dijo él, quebrando el silencio—. Con el cabello húmedo. Victoria titubeó. —Llamé a mi madre… necesitaba desahogarme. Luego me di un baño, tomé un calmante… Se inclinó, buscando su mirada. —Mírame, amor. Daniel giró el rostro con lentitud. La miró, sí, pero con los ojos cargados de sospecha. —Te amo —susurró ella—. No te dejé tirado. Te juro que estuve pendiente, que llamé varias veces para saber cómo estabas. En ese momento, una enfermera apareció en la puerta. —Doctora, la buscan en urgencias. Victoria suspiró, se inclinó y le dio un beso rápido. —Recupérate, cariño. En diez semanas nos casamos. Ya pedí mis vacaciones para mimarte. Salió con prisa. El descubrimiento Minutos después, Gerardo entró. Su amigo, con el rostro preocupado, se acercó a la cama. —Dios, Dani… qué cara tienes. Daniel apenas pudo ...