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Pelirroja... peligrosa (2ª parte)
Fecha: 28/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Schizoid, Fuente: CuentoRelatos
... mmm… que gusto… Empujo un poco más el meñique dentro de su anito, pero el placer deja paso al dolor, y sus manos se me clavan en la espalda. Apoya la cabeza en la pared y aprieta los ojos, que tiene muy cerrados. -¡Au!… uuuu… duele… No le hago mucho caso y me concentro en lamer sus tetas, sus pezones, y recrearme en el sabor salado de su sudor y de su piel blanca cubierta de pecas. Noto que me viene el orgasmo, porque no paro de frotar mi polla contra las paredes suaves de su chochito, y me hormiguean los huevos. Ella se queja, más fuerte, así que saco el dedo de su culito, que casi noto cerrarse muy fuerte tras la salida del invasor, con un estremecimiento de Silvia. -Mmmm… oooh… Entonces me concentro en meter, sacar, meter, sacar… y en las sensaciones de inmenso placer que me proporciona ese chochito pelirrojo, con un hormigueo intenso y electrizante que me recorre la polla… qué buena está. No suelo hablar cuando estoy follando. Pero es que esta tía me está poniendo a mil, así que pego mi boca a su oreja y le susurro, totalmente invadido por el gustazo que me está dando su chochito. -¿Te gusta? ¿Te gusta cómo te follo? -Le doy un par de enviones más fuertes mientras hablo. -¡Sí… sí! -grita ella, con los ojos cerrados y el pelo cayéndole sobre la cara, con las tetitas bamboleándose con mis embestidas. -¿Te gusta mi polla bien dura? ¿Quieres más polla? -yo ya casi estoy gritando, y no paro de empujarla como si quisiera tirar la pared abajo. Ella ...
... solo grita. -¡¡¡Sí… oh sí…!!! -Ella se me abraza más fuerte, y yo la taladro sin ningún miramiento, metiendo mi polla hasta su matriz, saboreando su coño, que se abraza a mi polla como un guante, apretándola, ordeñándola, frotándola y dándome un gustazo indescriptible. Así seguimos por unos quince minutos, yo diciéndole cosas al oído y metiéndosela todo lo dentro que puedo, hasta el fondo, con mi vientre y mis huevos golpeando sus labios y su culo, y ella gimiendo, jadeando, gritando cosas ininteligibles, mordiéndome el cuello, los labios, los hombros, arañando mi espalda, tirándome del pelo. Está soltando bastante jugos, que noto que salpican mis muslos. Entonces se para, se calla, y me muerde el hombro con fuerza mientras ahoga un grito. -¡Mmmgrhpm! Tiembla como una hoja, me aprieta con mucha fuerza las piernas con las suyas, y con sus manos me agarra el culo y me empuja más adentro de sí. Noto que su vagina se contrae más, incluso, y me aprieta la polla como si quisiera sacar zumo de ella. Yo casi saco un rugido del pecho, un gemido ronco, y noto un placer impresionante en todo mi nabo. En ese momento disparo una, dos, tres veces, sin parar de deslizar mi miembro dentro de ella, que tiene la cabeza apoyada en mi hombro y jadea. Me corro como un toro, sin parar, y mi polla tiembla y palpita dentro de su cárcel de látex. Me invade un placer intensísimo, y cuando paro de meter y sacar mi nabo me apoyo contra su hombro, jadeando, aspirando su olor de hembra ...