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Pelirroja... peligrosa (2ª parte)
Fecha: 28/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Schizoid, Fuente: CuentoRelatos
... enseguida. Estaba junto con tres amigas. Me vio y se le encendió la cara. -¡C… ! -gritó, por encima de la música, se me acercó, me echó los brazos al cuello y me besó como si me quisiera llegar hasta el estómago. Yo la besé también, sorprendido por tamaña efusividad, aunque me imagino que el alcohol que pude probar en su boca explicaba bastante su pasión. Cuando se separó de mí, me presentó a sus amigas. -¡Chicas, este es C…! -¡Hola! -saludé, sonriendo amablemente. -Mira, esta es Sonia -Le di dos besos a una chica alta y muy delgada, con una larga trenza rubia y no muy agraciada. -Esta es Marga -Otros dos besos, esta vez a una chiquilla pequeñita, frágil, muy finita, guapa de cara, pero con cuerpo de niña, morenita y con unos ojos enormes y azules, que parecían llenos de lágrimas. -Y esta Nuri -Dos besos más, a una niña que no estaba nada mal. Era rubia, un poco morena de piel, con una cara guapa, muy graciosa, con dos hoyuelos adorables en las mejillas, ojos marrón claro y sonrisa amplia de labios finos y rojos. De cuerpo no parecía estar nada mal, buenos pechos, buen culo, además era un poquito más baja que yo (que ya he dicho que mido 1’72, más o menos). Las chicas no tenían mucha conversación, sobre todo Nuri, que era más bien sosa y, así entre nosotros, no demasiado lista. Sonia era simpática, pero hablaba muy poco. Marga, en cambio, era un torrente de personalidad, quizá para compensar la fragilidad de su aspecto. Tenía una voz grave, que no le ...
... pegaba nada con su pinta, y una risa contagiosa. Silvia hablaba bastante, y parecía ser la auténtica líder del grupo. Quizá porque las otras tres tenían dieciocho años, y ella unos cuantos más, pero las chicas parecían beber sus palabras. Parloteaban sin cesar, sobre todo de los profesores (todas eran compañeras), de la clase, de los chicos de clase, de la universidad,… en fin, que me aburría bastante, aunque procuraba que no se me notara e intentaba intervenir con alguna observación o con algún comentario. Después de tres cuartos de hora o así, Silvia se fue al baño, y Nuri le acompañó. Me quedé solo con Marga y Sonia. -Oye, C…, tú eres informático, ¿verdad? -me preguntó Marga. -Hombre… no te quiero mentir. Trabajo en una tienda de informática, pero estudié Publicidad. Soy comercial, pero he hecho un par de cursillo de mantenimiento y montaje de ordenadores. -No, lo digo porque Silvia nos ha dicho que le has vendido un ordenador, que se lo fuiste a instalar a casa y que quedó muy contenta. -Y con voz inocente, añadió: -Igual yo también aprovecho para cambiar de ordenador. Casi escupo la cerveza. ¡Me quedé de piedra! ¿Silvia les había contado a estas tres lo del sábado… y Marga me había propuesto repetirlo con ella? -Bueno… -dije yo, cortadísimo -eso es cuestión de hablarlo… -Sí -intervino Sonia-, yo también es posible que cambie mi PC, está un poco viejo. ¡Joder! ¡Otra más! No me lo podía creer. Marga siguió hablando. -Es que Silvia nos dijo que ...