1. La enfermedad de mi hijo (3)


    Fecha: 28/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Manuela, Fuente: CuentoRelatos

    ... ¡Adiós hijo! —Dije gritando desde la puerta.
    
    ―¡Adiós mama! —Respondió mi hijo
    
    Sali de la casa de Marta con una sensación de satisfacción porque sabría que iba a estar bien pero también de tristeza por no poder ayudar a mi hijo en estos momentos difíciles para él.
    
    Arranqué y puse rumbo a la autopista donde me esperaba un largo viaje.
    
    ―Bueno Dani vamos a ver, te voy a hacer unas preguntas para ver como estas desde la última vez ¿vale? —Preguntó Marta.
    
    ―Vale, —respondió mi hijo.
    
    ―¿Cuando fue la última vez que liberaste semen?
    
    ―Ayer
    
    ―¿Lo hiciste solo?
    
    ―No, me ayudó mi madre.
    
    ―¿Aun no eres capaz de hacerlo solo?
    
    ―No, me duele mucho y no siento ningún placer.
    
    ―¿Cuando fue la última vez que lo hiciste solo?
    
    ―Hace varias semanas ya.
    
    ―Ahora si no te importa vamos a ver como están tus testículos y vemos si siguen hinchados ¿vale?
    
    ―Vale, —dijo mi hijo poniéndose en pie.
    
    ―¿Te puedes quitar la ropa?
    
    ―¿Todo? —Pregunto mi hijo
    
    ―Hombre pues te voy a ver los testículos así que mínimo los pantalones y los calzoncillos.
    
    ―Vale entonces me lo quito todo ya que estamos.
    
    ―Yo lo que quiero es que te sientas cómodo, puedes estar tranquilo y tu madre y yo nos conocemos mucho y tenemos mucha confianza así que puedes considerarme como si fuera tu tía. Siéntete libre de hacer lo que quieras y de pedirme lo que quieras.
    
    ―Vale gracias, —dijo mi hijo mientras se quitaba la ropa.
    
    ―Aun no consigo acostumbrarme a tu tamaño. Ya he visto muchos ...
    ... penes en mi vida por mi trabajo, pero el tuyo impresiona.
    
    ―Eh… gracias creo.
    
    ―Jaja de nada. Bueno vamos a ver, —dijo Marta observando los testículos de mi hijo y palpándolos con la mano.
    
    ―¿Y bien?
    
    ―Están un poco hinchados sí que es verdad, pero menos que la última vez, eso quiere decir que vas mejorando poco a poco. Sin embargo, creo que los calzoncillos que llevas te aprietan mucho y no es bueno.
    
    ―Es que solo tengo de este tipo, no tengo más holgados ni nada.
    
    ―Pues no pasa nada, te lo quitas y te pones solo el pantalón si quieres con nada debajo.
    
    ―Ah vale.
    
    ―¿Sientes la necesidad de masturbarte ahora mismo?
    
    ―No, ahora estoy bien, pero creo que más tarde tendré ganas y…
    
    ―No te preocupes vamos a hacer lo siguiente: cuando quieras hacerlo te dejaré solo un momento y lo intentaras y si te duele o no lo consigues me avisas y te ayudo.
    
    ―Vale.
    
    ―Bueno pues si quieres ahora puedes ver la tele o hacer lo que quieras mientras yo preparo poco a poco la comida ¿te parece?
    
    ―Vale, si necesitas ayuda dímelo.
    
    ―Gracias eres un cielo.
    
    Marta se fue a la cocina a preparar la comida, pero se fue muy caliente por la vista del pene semi erecto de Dani y por lo cerca que estaba. Hacía mucho tiempo que no había tenido un pene en casa, aunque aún dudaba de sus intenciones, no sabía si solo debía ayudar al joven Dani o si por el contrario debería intentar algo más y satisfacer sus ganas de sexo. Finalmente prefirió ayudar de momento y ver cómo evoluciona la ...
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