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La Desir (1) Serie acción, reacción
Fecha: 05/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Nexusman, Fuente: TodoRelatos
... piraña por su tatuaje se la había ligado, no tardó en petarla, ni siquiera empleó su coche, quería dar un recital a sus amigotes y se la cepilló en el terreno colindante. Desir le había abonado con una soberana mamadaza, después El piraña se encondonó y la montó, cada tacada era un auténtico bombeo sonoro, ella le atenazaba con sus piernas. Pudo oirse el chapoteo vaginal y la corrida de ella. Por su parte El piraña se puso a horcajadas encima de sus tetas, se desencondonó y le descargó en la cara. Al final, y sabiendo que era grabado, se exhibió, haciendo la V con los dedos y dando vueltas a su polla y con gozo triunfal se subió los pantalones, levantó a Desire que estaba algo confusa, ni siquiera le había quitado el tanga, sino que lo había -ladeado y petado- los dos fueron a su coche volviendo a exhibirla. Nada más llegar al taller le pidió a su mozo que le pasará el video que lo había oído y quería verlo con sus propios ojos. Algo tímido y cortado Sebas, su mozo de 22 años le pasaba el video. Lo sabía, el día anterior, el domingo se presentó en la mesa despeinada, ojerosa y resacosa. Sámara, en su pelo llevaba una costra blanca reseca, Sámara le dijo que se fuera a duchar. Incluso le preparó el baño, cosa que David aprovecho: -¿Buena juerga? Apestas a macho. Ahora era oficial. Miró el video asombrado. Aprovechó para volver a encender un Lucky que pidió a su mozo después de un mes sin fumar, era una buena ocasión. Incluso -pese a todo- se le había puesto ...
... dura. Nada lo había preparado para este golpe, -esta chica, su hijastra, que sabía que era mona de verla pocas veces- , sobre todo para su polla, la escena casi lo había derribado de forma física. Era como si su polla fuera un hierro candente. En ese instante comprendió que quería gozarla si o si. Fuera la hija de su pareja, de su abuela, de su tatarabuela o de su misma madre. A partir de ese día tuvo otra actitud hacía la chica, simpatía y complicidad ya que la prestancia la tenía, incluso se prestó a acompañarla donde hiciera falta. -Bueno, es tu hija, tenías razón… -Estos días en la peluqueria le han venido bien. Aunque viene mucho gallito a rondarla, la gente habla. -Envidia, déjalos. Por cierto, me hablaste de un coche para ella y no tendrá que utilizar el nuestro, dentro de poco sé de uno, el de doña Vicenta que falleció, un Fiat con algunos años pero bien conservado, su hijo creo que piensa en venderlo. -Sería estupendo. La actitud de Desire hacia David había cambiado, había miradas, sonrisas, empezaba la complicidad. Hay momentos de paraíso que valen un milenio en el infierno, o así puede parecer, solo que no siempre se es consciente de ello. Sabía que aunque aquello le siguiera la destrucción con la madre habría valido la pena. Fue cuando se quedó solo, Sámara había salido a la peluquería tenía una boda y mucho trabajo, no quiso molestar a la hija. David había llenado la piscina prefabricada. Acción, reacción. Acción, reacción. Acción, ...