1. La Desir (1) Serie acción, reacción


    Fecha: 05/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Nexusman, Fuente: TodoRelatos

    ... reacción.Acción, reacción. Acción, reacción.
    
    Surgió efecto, Desir salió con el microtanga bañador y sin parte de arriba, era consciente que David estaría al acecho. Se sentía observada. Tenía los pechos voluminosos y bien puestos, redondos con unos generosos pezones, en medio de ellos el tatuaje de una flecha con un pequeño corazón atravesado . Su cara resplandecía por el efecto del sol. Era evidente que ya era una buena y monumental hembra -pensó David mientras la miraba a través de la vidriera lateral del porche. Caminó hacía la piscina haciendo pendulear sus caderas, las dos nalgas apretadas -en una de ellas el conejo de playboy tatuado- eran pura dinamita. Una vez en el agua buceo y surgió haciendo que sus poderosos pechos botaran. David había recibido el envite.
    
    Esa misma noche fueron a comer una pizza juntos, David era consciente que la chica marcaba terreno. A la mañana siguiente, una asistenta que tenían una vez por semana limpiaba la vidriera.
    
    -¿Qué tal señora Martinica? ¿Su hija ya ha dado a luz?
    
    -Si, ya es mi quinto nieto.
    
    -¡Enhorabuena! ¿Está muy sucio esta semana?
    
    -Bueno, muchos bichos, ya se sabe, dejan babas -dijo al mismo tiempo que limpiaba un churretón blanco de los cristales.
    
    David se había hecho una generosa machacada mirando a Desir, la cual le retaba con la mirada y la potencia jerárquica, mostraba la supremacia de su potente cuerpo. De su polla salió un disparo de lechada alcanzando la cristalera. Estaba en éxtasis y ni se preocupó ...
    ... de limpiarlo.
    
    Había oído la conversación de Sámara con Martinica.
    
    -Enhorabuena, he oído que vuelves a ser abuela.
    
    Bajaba la escalera Desir, toda presumida y estirada, cuando vio a los tres abajo y el cristal sonrió. A modo de retrospectiva evocó lo de dos días antes. El pedazo de rabo de David pajeándose cuando ella se lucía en la piscina.
    
    Los dos eran conscientes que era la crónica de una follada anunciada. Solo era cuestión de tiempo.
    
    Tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac.
    
    Aunque David se había dicho a si mismo para con su pareja -la madre de Desire-, que era imposible, también sabía que una vez que tuviera oportunidad, -una vez más como en la piscina- con ella en esa forma, ya no podría renunciar a ella.
    
    Llegó esa ocasión, Sámara tenía una cena de amigas, nada más salir, David pudo oír la música a toda hostia arriba en el cuarto de ella. Sonaba una canción:
    
    “Darte como una perra, como una cualquiera
    
    Jalarte por el pelo, agarrarte por el suelo
    
    Usarte como escoba, aúlla como loba..”
    
    “Uh me la chupa, me la soba
    
    Uh y la leche me la roba
    
    Ella se hace la más boba
    
    Malparida, piroba…”
    
    Acción, reacción. Acción, reacción. Acción, reacción.Acción, reacción. Acción, reacción.
    
    Desire estaba con un tanga de hilo negro, sujetador con transparencias. Iba descalza y estaba en el umbral de la puerta de su cuarto. David subió, ella sostenía un cigarrillo en una mano. Al estar ...
«1...345...9»