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La Desir (1) Serie acción, reacción
Fecha: 05/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Nexusman, Fuente: TodoRelatos
... a su altura dijo: -No te había visto el tatuaje del trebole en la ingle. Entonces ella empezo a girar su culo como una secadora Bosch modelo industrial. Era brutal, mostraba su potente cuerpo de forma descarada. Iba caminando hacía atrás, David traspasó la puerta y entró en la leonera. -Se me ocurrió darte una sorpresa papi -dijo mientras movía sus caderas y sus pechos penduleaban-, ¿no te parece que me sientan bien los tatoos? ¿qué te pasa papito? -Nada. -Como me miras tan fijamente. ¿No tengo un aire de buena hija? Papi, me asustas ¿Qué sucede? -Nada. -Me pondré el pijama enseguida. Luego cenaremos. -No vamos a cenar, vamos a… -dijo mirando la cama desecha y llena de ropa intima. -¿Ahora? -¡Sí! Se acercó a ella la tomó por las muñecas, la tiró en la cama. Tiró de su tanga. Introdujo las manos en la melena de Desir y la morreó con ansia. Bajó la cabeza mientras ella arqueaba el cuerpo. Le abrió el coño y lo lamió, acto seguido la dedeo a dos dedos. Empleaba el medio y el anular, el menique y el indice estaban levantados haciendo tope en cada dedeo. Le levantó las rodillas y le hizo la llave del loro -el dedo indice en su culo y el anular en el coño. -¡Còmo sabes papi!¡Ohhhhhhhh! ¡síí! En un movimiento brusco David se levantó y se quitó la ropa, quedó desnudo con su pollaza erecta enfrente de Desir. La cual afanosa se lanzó a gratificarle con una soberana mamada. Les sobó y succionó sus huevos. De pie gemía como un poseso. -Oh ...
... papi, depiladito y todo. ¡Qué polla más rica tienes! Chupaba con ganas y ansia, David estaba que se le doblaban las rodillas. -¡Dios! ¡dios! ¡Quiero follarte! -¿Llevas forros!? -¡No, dios, su puta madre! Ella se levantó, busco en su bolso tirado en el suelo y saco un Durex Love Sex. Lo desprecintó, se lo puso en la boca y lo enfundó a David con soltura. Se tumbó en la cama y abrió las piernas de par en par. David entró a rabiar con ganas y profundidad, roncos gorgojeos salian de su boca, cada tacada era a full, los huevos le rebotaban en el coño. Ella empezó a jadear y a arañarle la espalda. David entró en trance eléctrico, ella le aprisionó con sus piernas y los dos empezaron a berrear. David aún estaba encima de ella extenuado. Sudaba a mares. La estrechó en un aterrado trance de triunfo. -Anda, apártate, papi, sal de mi coño. Quedó tendido al lado con el condón puesto, el deposito estaba ladeado y lleno de semen. -Sabes follar para ser tan joven. -Tienes buen cipote, papi. Creo que debes poner muchos cuernos a mamá. Ahora vete ya. Ya tenías lo que querías, ¿no? Como un perro apaleado David se vistió, Desir había encendido la tele y miraba uno de esos culebrones de coches y disparos a mansalva. Una vez vestido la miró, vio como se limpiaba el coño con una toallita. Antes de abrir la puerta. -Te dejas esto -dijo con el condón usado en la mano. Al día siguiente al llegar David a la hora del almuerzo Desir aún llevaba el pijama puesto, se ...