-
«La otra Bianca»
Fecha: 06/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Infidelidad Intercambios Autor: Edul, Fuente: SexoSinTabues30
(Relato real de una noche charlando con mi hermana) Parte I: El nombre Esa noche, mientras tomábamos en el balcón y le contaba a Oriana lo harta que estaba del colegio, de las miradas, de los comentarios, de sentirme sola incluso rodeada, ella me escuchó en silencio. Como si algo le hiciera clic por dentro. —¿Querés que te cuente algo? —dijo, de repente—. Yo también tuve una mejor amiga que pasó por todo eso. La miré de reojo. —¿Sí? ¿Y cómo se llamaba? Me sostuvo la mirada un segundo más de lo normal antes de responder. —Bianca. Sentí una especie de escalofrío. Me reí, nerviosa, como queriendo sacarle peso al momento. —¿Posta? Oriana asintió, sin sonreír. —Y no sabés todo lo que le pasó. No dijo más. Se quedó ahí, mirando la noche como si estuviera esperando algo. Y yo, por alguna razón, no pude evitar sentir que eso no era sólo una historia del pasado. Era algo más. Parte II: El año en que florecimos Oriana se acomodó el pelo detrás de la oreja, como si ese gesto la ayudara a rebobinar los recuerdos. Tenía la voz un poco más baja, más cargada de algo que no supe si era nostalgia o advertencia. —Fue en cuarto año… cuando todo cambió. Hasta ese momento éramos dos pibas más del montón. Pasábamos desapercibidas. Nos poníamos la campera del colegio, no sabíamos cómo maquillarnos y nos reíamos fuerte en los recreos. Pero ese verano… algo pasó. Nos pegó el desarrollo de golpe. Como si la vida nos hubiera apurado. Volvimos de las ...
... vacaciones con curvas, piernas largas, pelo brilloso… y todo el colegio se dio cuenta. De un año para el otro pasamos de ser «la Ori y Bianca» a «las dos bombas del curso». Los pibes nos miraban distinto. Las minas… también. Y al principio nos reíamos. Nos sentíamos poderosas, ¿viste? Como si la vida al fin nos estuviera dando lo que merecíamos. Pero no sabíamos lo que venía con eso. No sabíamos que esa atención se podía volver tan… tóxica. Tan peligrosa. Y que no todas iban a sobrevivir a ese cambio. Parte III: Bianca Lucero —Bianca Lucero era hermosa —dijo Oriana, con una mezcla de orgullo y sombra en la voz—. Pero no era solo linda. Tenía algo que llamaba la atención desde el primer segundo. Como si estuviera destinada a brillar. Medía 1,65; delgada pero con curvas marcadas que se acentuaron de golpe ese verano en que todo cambió. Su cabello castaño caía como una cascada por su espalda, y en las puntas se encendía en un rubio claro que parecía besado por el sol. Le encantaba llevarlo suelto, libre, como si supiera que en cada movimiento dejaba un efecto. Tenía una piel suave, tersa, sin imperfecciones. Ojos grandes, atentos, con una chispa que te desarmaba si te sostenía la mirada más de tres segundos. Y unos labios llenos, naturalmente sensuales, que usaba con maestría, ya sea para sonreír, desafiar… o destruir. Pero lo más fuerte era cómo se comportaba. Antes era pura alegría. Una chica dulce, espontánea, divertida. Se reía fuerte, abrazaba con ...