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Compañeros - Capítulo 22: La que te debía
Fecha: 09/06/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... su propia camiseta abandonada para secar los rastros blancos de su cuello y rostro. —Menuda forma de conocer a alguien, ¿eh? —bromeó Alicia. Miguel rió—. Desde luego no lo olvidaré. Se miraron con complicidad. Alicia, ya más limpia, se acercó a darle un beso suave en los labios a Miguel. Este le acarició la mejilla en un gesto dulce. —Debería volver con mis amigos… —murmuró él, aunque no tenía muchas ganas de moverse. —Lo entiendo —dijo Alicia, poniéndose en pie sin atisbo de vergüenza por su desnudez—. Yo haré lo mismo en cuanto me duche. —Se giró para mirarlo con picardía—. Aunque si quieres repetir antes de irte… —dejó la frase en el aire. Miguel tentado estuvo de lanzarse de nuevo, pero su cuerpo exhausto protestó. Negó divertido—. Si repito ahora me matas, morena. —Lástima —sonrió Alicia, guiñándole un ojo. Miguel se puso de pie, encontrando sus calzoncillos y pantalones desperdigados. Se vistió lo mejor que pudo, notando ciertas partes de su ropa húmedas aún de sus juegos. Cuando estuvo listo, Alicia —ya con una bata ligera encima— lo acompañó hasta la puerta. —Que tengas buen viaje, asturiano —se despidió ella, dándole un último beso breve en la boca. —Tú pásalo bien, y gracias por la hospitalidad —repuso él con una sonrisa ladina. —Gracias a ti por… —Alicia bajó la mirada a su escote con significado— …el regalito. Miguel se echó a reír y, con ese subidón de ego y dopamina, salió a la calle nocturna tambaleándose ...
... apenas. Tuvo que preguntar un par de veces para orientarse de vuelta a la plaza del pueblo. Cuando llegó, la verbena seguía pero más calmada. Localizó a sus amigos cerca de la iglesia, charlando animadamente con un grupo de chicas. —¡Hombre! ¡El desaparecido! —gritó Arnau al verlo venir. Luis y Jordi se giraron y al instante estallaron en aplausos burlones. —¡Ese Miguelón! —vitoreó Jordi—. ¿Qué? ¿Cómo te fue con la morena? —preguntó sin tapujos, probablemente con unas copas de más encima. Miguel llegó con aires de triunfo—. Chicos… —inclinó la cabeza en reverencia exagerada—. No os lo vais a creer… Luis le pasó un brazo por los hombros y le revolvió el pelo, riendo—. Qué cabrón… mírale la cara, Arnau. Está radiantito. —Eso es cara de que le han vaciado los huevos tres veces —soltó Arnau en chiste, haciendo reír a las chicas presentes que escuchaban. Miguel solo sonrió de oreja a oreja—. Algo así… —Venga, tendrás que contárnoslo con pelos y señales luego —dijo Jordi, dándole un codazo. —Hecho —prometió Miguel. Y sin poder evitarlo, añadió en voz más baja sólo para sus colegas—: Menuda deuda acabo de cobrarme, chavales. Sus amigos entendieron la referencia y las risas cómplices no tardaron. Con el grupo reunido de nuevo, disfrutaron un rato más de la música y la compañía, pero poco después decidieron emprender el camino de regreso a casa. La adrenalina del día y la noche se agotaba. A la mañana siguiente, tras recoger la casa y despedirse con abrazos, ...