1. Dos amigos de mi hijo me follan por todos lados


    Fecha: 16/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos

    ... intenciones seguramente, generaba un ambiente curioso. Los chicos nos trataban con una soltura natural, sin tratar de impresionar, ni de hacerse más maduros. Laura hablaba con Adrián sobre cine, Conchita comentaba con mi hijo sobre Ibiza, Teo trataba de halagarme.
    
    —Estás estupenda Pilar.
    
    Le sostuve la mirada un segundo, sintiendo que me sonrojaba, pero no aparté los ojos.
    
    —Sí nos conocemos desde hace años —respondí sin darle tregua, descalzándome.
    
    —Te faltaba un hervor. Ahora estás en tu punto —respondió provocándome una risa descarada.
    
    Me sentía ligera, más viva que en semanas.
    
    Cuando Teo se levantó a saludar a un amigo, Adrián se acercó a mí, sus labios apenas a unos centímetros de mi oído.
    
    —¿Estás sola?
    
    —¿Pretendes ligar? —sonreí.
    
    Crucé las piernas y me acomodé en el sillón, disfrutando de su atención. Me sentía halagada. No tenía otra palabra mejor. Hacía mucho tiempo que no notaba esa especie de hormigueo que empieza en la nuca y baja lento, como una caricia invisible. Lo que más me descolocaba era que no venía de un señor maduro, ni de una cena a la luz de las velas, ni de una conversación profunda. No. Venía de las risas de dos chicos de veintitantos, descarados, guapos, encantadores… amigos de Lucas.
    
    Me levantaron para bailar. Tenían ritmo y estaban eufóricos, Conchita y Laura también brillaban. Mi hijo se acercó a mi oído.
    
    —Me encanta que hayas venido, te estás portando genial.
    
    —Espero que no me sigas considerando una ...
    ... carca.
    
    —¿Carca? Adrián está encantado. Y Teo porque se corta. Ándate con cuidado...—sonrió picarón.
    
    Mientras todos bailaban, me senté cansada y Adrián se acercó a mi lado.
    
    —¿Cómo puede una mujer como tú no tener pareja?
    
    Mis ojos se encontraron con los suyos sin evitarlo ninguno. La noche era muy diferente a la que había comenzado con aquellos tres carcamales. El ritmo de estos chicos no tenía nada que ver.
    
    —Porque no he encontrado desde que me divorcié, a nadie que me motive —respondí—. Pero no descarto encontrarlo este verano.
    
    Adrián rió mientras cogía la copa que le traía Teo.
    
    —¿¿Un rollito de verano? Entonces dame una oportunidad —le guiñó un ojo a Teo.
    
    —Qué fácil lo veis todo a vuestra edad.
    
    —Independientemente de edades, eres un cañón de mujer.
    
    Mantenía la mirada sin pestañear, creyéndome inmune a sus comentarios. Debió notar mi respiración alterada.
    
    —¡Anda, anda! Que sois unos zalameros.
    
    Algo retirados, Lucas reía con Conchita. Estaban sentados en uno de los sofás blancos, él le hablaba al oído y ella sonreía con una cara de traviesa que conocía bien, mientras dejaba que su pierna rozara la de él.
    
    Sobre las dos, les propuse retirada, no estaba acostumbrada y me sentía cansada. Como ellos querían seguir, mis amigas decidieron quedarse y yo me marché sola. Leo me acompañó a la salida.
    
    —Cuando se marche Lucas salimos una noche, ¿Ok?
    
    No sabía que responder, por un lado me lo había pasado bien. Por otro, un chico de su edad no se conformaría ...
«1234...17»