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Mi hijo, mi único alivio parte 3
Fecha: 22/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Incesto Autor: Gabito180, Fuente: SexoSinTabues30
Parte 3 de Mi hijo, mi único alivio. Puedes encontrar la parte 2 aquí: Abrí mis ojos. Dani estaba acostado dándome la espalda, estaba desnudo completamente y su culito redondo resaltaba sobre las mantas blancas. Redondo, blanquito y suavecito, todo aquello que me volvía loco. Necesito avanzar, pero Dani no aguantaba ni un dedo y eso era algo que debía trabajar. Me levanté de la cama apurado. Dani tenía escuela y yo necesitaba buscar unos papeles que me había pedido mi jefe. No hubo tiempo de un mañanero como el que nos dábamos todos los días. Porque sí, aquella era nuestra rutina diaria. Dani ya se había vuelto descarado. Despertaba y sin decirle nada iba directo a mamar mi verga, cuando tomaba una siesta me levantaba él aferrado a mi miembro y siempre me la manoseaba cuando estábamos en el carro ya sea de ida o de vuelta de la escuela. Yo vivía un sueño que hasta hace unas semanas jamás pensé tener. Cuando Dani no estaba, me la pasaba leyendo relatos y usando aquellos consejos con mi nene. Los únicos días que no hacíamos nada, era cuando mi esposa llegaba y pretendíamos ser los padre e hijo modelos que habíamos dejado de ser hace semanas. β Cuando salgas de la escuela comeremos huevo, hijo. -Nos encontrábamos en el coche rumbo a su escuela, Dani iba rezongando por la falta de lechita de la mañana-. Iré a dejar unos papeles a mi jefe y no me dará tiempo de cocinar nada. β ¿Ya volverás a trabajar, papi? -Dani iba de copiloto, llevaba su playera polo con su ...
... logotipo de la escuela y unos shorts azules oscuro, que apretaba su culito de manera deliciosa-. β Nada, bebé. La carpintería ha tenido atrasos con la remodelación, pero mi jefe necesita unas notas de trabajos anteriores. β ¿Y vamos a jugar a que me das lechita al rato? Hoy no jugamos, papito. β Porque nos desvelamos jugando lo mismo anoche, bebé. Ninguno se levantó. -dije riendo y desacomodando su pelo-. Seguí conduciendo y sonó mi teléfono que estaba pegado en un soporte de auto. Era un mensaje de mi jefe. Me estacioné inmediatamente en una zona de un terreno valdío y poco transitada. Me confirmaba si llevaba las notas de cada cliente que me había pedido. Respondía muy pendiente al teléfono. En eso sentí un peso en mi entrepierna y al fijarme era Dani, quien masajeaba mi verga en mi pantalón de mezclilla. Aquel toque, puso mi verga erecta de forma casi inmediata. β Dani, aquí no. Nos pueden ver, bebé. -dije empujándolo a su asiento-. β Pero está oscura las ventanas, papi. β Sí, pero aún con polarizado se nota lo de adentro. Seguía recibiendo mensajes insistentes de mi jefe, quité la mano de Dani y seguí contestando. Dani haciendo caso omiso. Se inclinó más a mi entrepierna, me bajó el cierre y comenzó en búsqueda de mi miembro. Aquello estaba mal. En cualquier momento alguien podría pasar y ver la situación. Sí, aquello era prácticamente un valdío, pero era riesgoso continuar y exponerme a que vean acto tan polémico. Sin embargo, esos ...