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Mi hijo, mi único alivio parte 3
Fecha: 22/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Incesto Autor: Gabito180, Fuente: SexoSinTabues30
... mensajes eran demasiado importantes para dejar a mi jefe esperando. Volteé hacia todo lados. Vacío. Eran las 8am, aquel lugar estaba completamente desierto. Dejé que Dani tomara su premio negado esta mañana y continué con tan importante conversación. Al fin pudo sacar mi verga del cierre y comenzó a reír cuando mi erección apuntaba completamente hacia arriba dura y ya con precum. Dani tomó con su dedito las gotas que adornaban mi glande. Aquel tacto se sintió como una corriente por todo mi cuerpo. Río y se lo llevó a la boca. Agarró mi glande y comenzó a lamer únicamente la cabecita. Comencé a suspirar y retorcerme del placer. – Dani, rápido o nos verán. Dale, en lo que contesto. Sin responderme, Dani siguió dando lengüeteazos a mi glande, mientras yo gemía y ponía expresión de excitación. Tomó mi tronco y comenzó a masturbar mi verga durisíma. Se llevó mi verga a su boca, aunque únicamente llegó a la mitad de ella. Dani en unas semanas se había vuelto un mamador excepcional. Ya no usaba sus dientes y cada vez le entraba más verga en esa boquita. – Ssss. Ay papi. ¿Quieres la lechita de papi? – Uhjum. -Dani solo hacía sonidos, su boca estaba demasiado ocupada devorando la verga de su papi-. Mientras veía los tres puntos suspensivos de mi jefe en nuestra conversación, tomé la cabecita de Dani y lo llevé hasta el fondo de mi verga. Gemí dejándome llevar por la sensación. Dani se atragantó y sacó mi verga de su boca para tomar aire. Tenía los ojos ...
... lagrimosos por el esfuerzo pero sonreía. – Quiero lechita, papi. -dijo con una sonrisa completa-. – Sí, amor. Síguele comiendo la verga a papi y te la doy. Sonrió aún más y siguió mamando. Su boca se sentía humedamente tibia en mi verga. Su saliva corría por todo mi mástil. Llevé mi mano a su culito y comencé a acariciarlo sobre sus shorts. Cuando comenzó a sacarme suspiros por cada mamada, bajé su shortcito y su trusita, y llevé mi dedo a su anito. Comencé a acariciarlo suavemente y aunque de lo apretadito no podía insertarlo, Dani comenzó a estremecerse. – Ay papi, hace cosquillas jajaja. -reclamaba Dani mientras mi dedo seguía acariciando su anito-. Sentía mis huevos cargadisímos por no haberme deslechado en la mañana. Mi verga estaba hinchadisíma y sentía mi leche subir hasta mi glande. Acabó la conversación con mi jefe y yo solo estaba disfrutando la mamada que mi nene me brindaba. Cuando me percaté en los espejos que venía una persona, agaché a Dani y tomé el volante. Rápidamente y con el corazón a mil, arranqué sacándole un susto a Dani. Aquella escena no fue suficiente para bajarme la erección. ¿Qué era el susto de casi ser descubierto, a la escena de tu bebé de 7 años mamándote la verga en público? Sentí como se hinchaba mi verga y mientras conducía varios chorros inundaron la boquita de Dani haciendo que me estremezca en mi asiento. Volteó a verme con la boca llena y sonrió. – Ahh, que rico papi. -Dani limpiaba cada resto de semen ...