-
Mi hijo, mi único alivio parte 3
Fecha: 22/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Incesto Autor: Gabito180, Fuente: SexoSinTabues30
... en mí-. – Ya tomaste lechita, ya a la escuela. -Seguía conduciendo y mi verga perdía su dureza. Tomé un pañuelo de papel que mantengo en el carro y limpiélos restos que manchaban su rostro. En un semáforo acomodé mi pito devuelta a mi pantalón y le dirigí una sonrisa a mi bello hijo. Llegamos a su primaria. Dani bajó del coche y vi aquel culito menearse. Uff, me lo comería enfrente de todos si escuchara a mis pensamientos invasivos, aquel culito de niño era una maravilla. El culo de Dani estaba aprisionado en aquel short azul, que apenas le llegaba a la rodilla y debido al culo prominente de mi bebé, se le notaba demasiado. Al ver eso, me obligué a acomodar mi erección en mi pantalón, aquella escena amenazaba con formar un embarazoso bulto en mi entrepierna. Lo dirigí a la entrada y le entregué su mochilita de Bluey. – Cuando regreses, seguimos jugando, ¿vale? -le susurré en el oído-. – ¡Sí! -brincó mi niño-. Lo abracé y disimuladamente, posé mi mano en su culito y apreté una nalga. Dani se levantó y se dirigió a su salón. Regresé a casa e hice mis deberes de siempre. Seguía respondiendo mensajes de mi jefe, al parecer hubo un mal procedimiento en la remodelación de la carpintería, por lo tanto estaría más tiempo sin trabajo. Suspiré hondo. Tomé mis llaves y me dirigí a por Dani. Estábamos en mi coche y él hablaba emocionado de su día hasta que llegamos a la casa. – Cámbiate bebé, haré el huevito mientras. – Sip. -tomó sus cosas y ...
... se fue a su cuarto-. Prendí la estufa y comencé a hacer los huevos. Mi mente estaba en otro mundo, realmente me preocupaba estar sin trabajo más tiempo. Veía fijamente y pensativo la sartén mientras revolvía el contenido. Sentí peso en mi entrepierna. Volteé y sin darme cuenta, Dani estaba de rodillas a un costado. Aún llevaba su uniforme, pero está vez descalzo. – Jajaja. Ay bebé, espera a que termine de cocinar. -dije mirándolo mientras procuraba no mover peligrosamente la sartén-. – Dame lechita, papi. Me gusta comémela. – Ya vi, bebé. Pero deja a papi terminar la comida y jugamos después. – ¿Qué piensas papi? Dice mi maestra, que siempre hay que hablar cuando sentimos algo y tú te ves molesto. ¿Estás molesto conmigo? – No papi, jajaja. Simplemente ando pensando lo de mi trabajo, estaré al menos 2 meses más sin chamba. – No te pongas triste, papi. Si como la lechita de tu pipí, ¿te sentirás mejor? -Dani me miró fijamente con mirada tierna mientras arrodillado seguía masajeando mi verga-. Apagué la estufa y me volteé en dirección a mi bebé arrodillado. Se veía hermoso y no podía negarle nada de lo que me pidiera. Sí, soy un papá que consiente a su bebé y si el bebé quiere verga, pues no la negaría. Sonreí morbosamente. Bajé mi cierra y tiré de mis pantalones de mezclilla que acabaron en mis pantorrillas. – Yo te lo quito, papi. -dijo Dani interrumpiendo como me quitaba el bóxer-. Tomó mi bóxer blanco y tiró de él. Inmediatamente ...