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Mi madre resulto buena para los negocios y para follar
Fecha: 28/06/2026, Categorías: Intercambios Sexo con Maduras Voyerismo Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30
... las piernas, y continuó chupando el pene de Fernando mientras se apoyaba en las rodillas de él. Fernando gemía de placer, sus manos enredadas en el cabello de mi madre, guiándola suavemente. Luis, excitado, se colocó detrás de ella. Se acomodó y la penetró lentamente, tomándola por la cintura y comenzando a follársela con movimientos rítmicos. Mi madre gemía, el sonido de sus gemidos mezclándose con los de Fernando. La habitación estaba llena de un ambiente cargado de lujuria y deseo. «Así, así,» decía Luis, sus embestidas se volvieron más profundas y rápidas. «Eres tan deliciosa.» Mi madre, sin dejar de chupar el pene de Fernando, movía sus caderas al compás de Luis, disfrutando de la doble penetración. Fernando, por su parte, movía sus caderas, tratando de penetrar más profundamente en la boca de mi madre. Después de unos minutos, mi madre se reincorporó, se dio la vuelta dándole la espalda a Fernando y se fue sentando sobre él mientras se metía su pene en su vagina. Comenzó a subir y bajar, flexionando las rodillas, mientras chupaba el pene de Luis. Luis la tomó del cabello, guiándola en cada movimiento, asegurándose de que su pene llegara hasta el fondo de su garganta. «Más profundo, más profundo,» jadeó Luis, sus manos apretando el cabello de mi madre. Mi madre obedeció, tomando más y más de su pene en su boca, sus labios trabajando mágicamente. Fernando, por su parte, comenzó a mover sus caderas, subiendo y bajando mientras penetraba a mi ...
... madre. Luego, mi madre se inclinó hacia atrás, permitiendo que Fernando pudiera comenzar a mover sus caderas con más libertad, subiendo y bajando mientras la penetraba. Luis se subió al sillón en busca de la boca de mi madre, metiendo su pene de nuevo en su boca. Ella giró un poco su cabeza para poder succionar mejor el pene de Luis, sus labios y lengua trabajando con destreza. Mi madre se levantó, se limpió la boca y comenzó a caminar hacia donde había unas camas. Solo llevaba sus tacones, los cuales sonaban con cada paso, creando un ritmo sensual. Se subió a una de las camas y se puso de perrito, ofreciendo una vista tentadora a ambos hombres. Luis se colocó detrás de ella y la penetró con fuerza, sus cuerpos chocando y llenando la habitación con el sonido de sus gemidos. Fernando se acercó y puso su pene frente a la cara de mi madre, quien comenzó a chuparlo con entusiasmo. Luis la embestía con fuerza, sus movimientos rítmicos y profundos, haciendo que mi madre gimiera de placer. «Más fuerte, más fuerte,» pedía mi madre, su voz llena de deseo. Después de unos minutos, cambiaron de lugar. Fernando se colocó detrás de mi madre y la penetró con la misma intensidad. Luis, por su parte, se colocó frente a ella y le ofreció su pene, que mi madre chupó con avidez. El primero en venirse dentro de mi madre fue Fernando, sus embestidas se volvieron más urgentes y rápidas hasta que alcanzó el clímax. Luego, Luis ocupó su lugar y, con fuertes movimientos, también llenó a mi madre ...