-
Carlos, Aníbal y Rafael, mis estudiantes sobresalientes 7.
Fecha: 05/07/2026, Categorías: Gays Autor: Anonimo, Fuente: SexoSinTabues30
... por lo rendido que había quedado. Sentí que era mi oportunidad de comerle la boca y avancé con besos en su mejilla. No resisti mas queria probar sus labios, nada perdia con intentar, con una mano lo gire hacia mi y con la otra le manosie su pecho como para que se mantenga exitado, no hubo mayor rechazo, basicamente nos dimos picos, que haces comenta Carlos aun confundido, quiero probar tu boca, no, ya le dije, eso es muy puto agrego sonriendo, sabia que era mi oportunidad asi que no retrocedi, volvi a tomar su cara y lo bese, hace un gesto leve de rechazo, pero insisto, puta no me va a dejar tranquilo, me empuja y se tira emcima de mi, me toma de la cara y me besa, ahora yo fui el sorprendido, empezo a besarme muy intensamente por unos segundos que para mi fueron el cielo hasta que se separo, Jueputa cabrorn hace unos segundos tenias mi verga en la boca, y tu mi culo, cae en cuenta de eso y sonrie. Pero definitivamente se aleja y se tumba al otro extremo del mueble. Permanecimos en silencio un buen rato recuperándonos de nuestro tercer partido; como ya era de noche, el calor había disminuido. Escucho algo de ruido del departamento vecino, señal de que estaban llegando o ya habían llegado y no nos habíamos percatado. Carlos también los escucha, me mira preocupado. —¿Nos escucharían coger? —le digo—. A mí no, creo; a ti sí, que gritabas como virgen desvirgada. Reímos—. No creo, recién saben llegar a esta hora. Ahora nuestra conversación fue más íntima; solo hablamos ...
... del placer que nos habíamos proporcionado. Me contó intimidades de su exnovia, que fue una chica de su barrio, cómo había sido su primera vez y la vez que más había disfrutado. Yo aporté con alguna de mis historias pasadas con las novias que tuve cuando tenía su edad. —Profe, ¿y si nos echamos el último? Tanta charla me tiene. —Señala su sexo erecto, pues estuvo todo el rato manoseándose—. Pero, ¿qué hacemos con los vecinos? —consulta. —Pues vamos a la habitación. Allá es más privada, pero hay una condición. —Me mira intrigado—. Quiero que me demuestres cómo haces para llevarte a alguien a la cama. O sea, tengo que convencerlo para que me entregue la cuquita; sí, asentí con la cabeza. Sin perder tiempo, Carlos se levanta como aceptando el reto, se tira sobre mí, empieza a respirar cerca de mi cuello, con sus manos a tocar mi pecho y apretarlo como si tuviera senos. —Me tienes muy caliente, chiquita, y si vamos al cuarto y hacemos cosas ricas… —No sé si pueda, me cogiste fuerte hace un rato y tengo la cuquita dolorida. —Vamos, prometo hacerlo más despacio. Acerca su boca como queriéndome besar, pero se va para un lado. —Bésame, papi. —Me da un pico—. Hago lo que quieras, pero allá. Te chupo la boquita, la conchita, pero vamos a la cama. Se levanta muy confiado, me toma de la mano para guiarme a la habitación, lo que permito ya sin resistencia. Qué delicia que un machito de 17 años te lleve a la habitación para hacerte suya; ver su cuerpo ya de hombre, viril, hermoso, ...