-
Malas decisiones 4: noche con mi cuñado
Fecha: 11/07/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos
Invierno de 2020 Todos los días me parecían el mismo. Me despertaba e iba directa a la academia, a esas horas no tenía ganas de desayunar ni fuerzas para ducharme, y menos en un invierno tan crudo como el que acababa de comenzar. Por si eso no fuera poco, llevábamos casi un año de pandemia, aunque, en realidad, resultó ser una buena excusa para justificar mi estado de ánimo. La mañana que más feliz me sentí en mucho tiempo fue la del último día antes de que se acabaran las clases por las vacaciones de Navidad. Al fin podría dejar de relacionarme con fingiendo que estaba bien y encerrarme en casa, sin miedo a que me contagiaran o a que el hijo de Juanjo aprovechara mi ausencia para recuperar el piso que legítimamente le correspondía. Llevaba más de seis años soportando esa situación, sabiendo que en cualquier momento un juez autorizaría mi desahucio. Durante ese tiempo había intentado muchas cosas, como ofrecerle sexo al hijo de Juanjo a cambio de que me permitiera vivir allí, pero resultó que era gay y que precisamente por eso su padre no quería saber nada de él. Ese fue el único intento que hice de acostarme con alguien durante todos esos años. Medía rendido con los hombres, ya que parecía que solo estaba destinada a toparme con mentirosos oh fastidiarle la vida ah los únicos buenos que se interesaban por mí. Seguía sin olvidar a Miko y no me perdonaba por el daño que le había hecho. Cuando salí de la academia esa última noche antes de las vacaciones, fui ...
... directa al centro comercial a comprar provisiones para las tres semanas que pensaba pasarme encerrada en casa. Sentía una mezcla entre rabia y envidia al ver a toda esa gente comprando comida para los opíparos banquetes de Navidad y regalos para sus seres queridos. Aunque sentía aversión por las personas, llevaba un tiempo lamentando el haberlo hecho todo tan mal y que por culpa de eso nunca podría ser madre. No me gustaban los niños, pero hubiese sido mi oportunidad para redimirme con el mundo. Justo mientras pensaba en la familia, recibí una llamada de mi hermana, que hacía casi un año que no se ponía en contacto conmigo tras una fuerte discusión. - No me estarás llamando para felicitarme las fiestas, ¿no? - Marian, escúchame. - Vaya, qué seria te pones. - Es que no estoy para tonterías. - Entonces ¿para qué me llamas? - Papá ha muerto. - Qué susto, pensaba que ibas a darme una mala noticia. - Tienes que venir mañana al entierro. - Va a ser que no. - Es tu padre. - Parece que se te olvida lo que me hizo. - Han pasado casi veinte años y no hay día que no se arrepintiera. - ¿Y te crees que eso ya es suficiente? - Sé que no, por eso no te pido que hagas algo por él, que ya no está, sino por ti. - ¿Por mí? - Te conozco, sé que eres buena y que te acabarás arrepintiendo si no vienes. - ¿Me llamas buena después de todo lo que me dijiste hace un año? - Pues sí, creo que eres una buena persona que toma malas decisiones sin ...