-
Malas decisiones 4: noche con mi cuñado
Fecha: 11/07/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos
... parar. - No creo que vaya a ir, Amalia. - Habrá muy poca gente, por lo del covid. - Deja que me lo piense, ¿vale? - Claro. Que sepas que tengo muchas ganas de verte, hermana. No podía negar que, en el fondo, yo también estaba deseando ver a Amalia, pero lo de ir al entierro no era una decisión en absoluto sencilla. En momentos de tentación me había hecho prometer a mí misma que jamás volvería a tener contacto con mi padre. Si bien era cierto que ya no lo tendría, porque estaba muerto, ir a su despedida era como rendirle un homenaje que no merecía. Esa noche no dejé de pensar en las palabras de mi hermana, en su advertencia de que me iba a arrepentir toda la vida si no iba al entierro. No creía que tuviese razón, pero tampoco podía permitirme tener más cosas de las que arrepentirme. No cogí el sueño hasta que decidí que asistiría, con la esperanza de que así pudiese dar carpetazo a uno de los asuntos que más me seguían atormentando. Esa mañana sí que me duché y me arreglé como llevaba mucho tiempo sin hacer. No podía ir vestida de cualquier manera, aunque tampoco pensaba utilizar el negro, no estaba de luto. Todo lo que me esperaba ese día me ponía nerviosa, desde el reencontrarme con Amalia y su marido hasta no saber cómo iba a reaccionar al estar ante el cuerpo sin vida de mi padre. Al llegar al tanatorio me encontré con familiares de mi padre que hacía mucho tiempo que no veía. Aproveché las gafas de sol que llevaba para evitar saludar a ninguno de ...
... ellos. Al ver a Amalia sí que sentí un pellizco en el corazón, no por el simple hecho de reencontrarnos, sino porque tuve la sensación extraña de que nos habíamos quedado solas en el mundo. No hubo ni un solo reproche por su parte, ni una mala palabra por cualquier encontronazo que pudiéramos haber tenido en el pasado. Consciente de que no era una situación fácil para mí, tanto Amalia como Blas me arroparon en todo momento. Fue una mañana muy dura, lamentaba que mi padre hubiese perdido la cabeza aquella noche, destrozando mi vida por completo. Tampoco soportaba ver cómo lo lloraban, como si se tratara de una buena persona. - Te agradezco mucho que hayas venido, Marian. - No me podía permitir arrepentirme de algo más. - Has tomado malas decisiones, pero todavía estás a tiempo de encauzar tu vida. - Decirlo es muy fácil, Amalia. - Vete ya de esa casa que no es tuya y empieza de cero. - No tengo a donde ir. - Vente con nosotros a pasar las fiestas, también íbamos a estar solos. - Ni hablar, lo último que quiero es ser una carga. - Te ayudaremos a sacar todas tus cosas de ese piso y a buscar uno nuevo. - No sé qué decirte... - Vas a sentirte mucho mejor cuando vivas del dinero que honradamente te ganas. - He conseguido ahorrar bastante, eso es verdad. - Pues da ese primer paso y puede que después incluso encuentres el amor. - De eso no vas a conseguir convencerme. - Sentirás envidia cuando nos veas a Blas y a mí. - Lleváis dos ...