1. Malas decisiones 4: noche con mi cuñado


    Fecha: 11/07/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos

    ... problemas siendo padres.
    
    - Ya, nosotros siempre nos hemos llevado muy bien.
    
    - Tienes un marido que es una joya.
    
    - De jovencita te metías un poco con él.
    
    - Porque me parecía feo, pero hay que reconocer que ha madurado muy bien.
    
    Siempre me había parecido que el punto fuerte de Blas era su bondad, pero debía reconocer que los años le estaban sentando muy bien y que se encaminaba a ser un madurito interesante. Quizás no iba despertando pasiones por donde pasaba, pero en ese momento lo hubiese estado todo por recuperar la fe en el amor con un hombre como él.
    
    Hablar con mi hermana sobre la posibilidad de tener hijos me despertó una gran curiosidad. Quería saber qué opinaba Blas al respecto, si él también se conformaba con aceptar que no hubiese ocurrido y ya está. Era el típico hombre al que me imaginaba como un auténtico padrazo, justo todo lo contrario a lo que yo tuve.
    
    La última mañana del año me desperté después de haber dormido al menos diez horas seguidas. De camino al cuarto de baño pasé por delante del despacho de Blas y lo vi atareado con algo. Me acerqué para ver que estaba haciendo y se sobresaltó como un niño al que descubres con alguna maldad entre manos, aunque no era el caso.
    
    - Nunca me hubiera imaginado que te pillaría jugando.
    
    - Esto no es ningún juguete.
    
    - Es un Lego de Star Wars, ¿no?
    
    - Sí, ¿y qué?
    
    - Que es para los niños.
    
    - Te sorprendería saber la cantidad de adultos a los que nos gustan esas cosas.
    
    - ¿No preferirías ...
    ... montarlo con tus hijos?
    
    - ¿Ves niños en esta casa?
    
    - No... y me gustaría saber por qué.
    
    - Porque tu hermana no se ha quedado embarazada.
    
    - ¿Lo habéis intentado lo suficiente?
    
    - Al principio sí.
    
    - ¿De eso cuánto hace?
    
    - Un par de años.
    
    - Amalia ya no es una jovencita, quizás debisteis insistir más.
    
    - Eso pensaba yo, pero se desanimó enseguida.
    
    - Y desde entonces...
    
    - Apenas lo hemos vuelto a hacer.
    
    - Pues ella insinúa que la tienes muy satisfecha.
    
    - Le dará vergüenza admitirlo.
    
    - ¿Y tú qué piensas al respecto?
    
    - Que quiero mucho a mi mujer, pero tengo mis necesidades.
    
    - Te entiendo perfectamente, Blas.
    
    - ¿Me ayudas con esta nave?
    
    - Claro, ¿por qué no?
    
    Sentarme con mi cuñado a hacer figuritas con sus Lego fue otra de las cosas que me reconciliaron conmigo misma. Ver que era capaz de disfrutar de las pequeñas cosas, de la compañía de otras personas, me hizo pensar que no todo estaba perdido. Siempre había considerado eso una cosa de críos, pero realmente me estaba divirtiendo.
    
    El problema llegó cuando nuestras manos se rozaron en busca de la pieza necesaria para la figura que estábamos montando. Llevaba mucho tiempo sin tocar a un hombre, y me dio la sensación de que a él le pasaba algo similar. En cualquier otro momento de mi vida hubiese hecho una locura, pero quería pensar que ya había aprendido la lección.
    
    Ninguno de los dos rehuyó al contacto y seguimos enfrascados en nuestra tarea hasta la hora de comer. A veces ...
«1...345...»