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Malas decisiones 4: noche con mi cuñado
Fecha: 11/07/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos
... tenía la sensación de que Blas iba a decir algo, sobre todo cuando notaba que se me quedaba mirando, pero yo siempre intentaba romper esa tensión con alguna estúpida pregunta sobre su afición a montar esas figuras. En cuanto Amalia volvió del trabajo las dos nos metimos en la bocina para preparar la cena de Nochevieja. Ese año no había sido mucho mejor que los veinte anteriores, así que estaba deseando que terminara y empezar uno nuevo en el que pudiera contar con mi hermana y encontrar un piso del que pudiese decir al fin que era mi hogar. Justo en los últimos instantes del año descubrí algo de mi hermana que no me gustó nada, una costumbre que debió heredar de nuestro padre. Todavía no habíamos llegado a la media noche y Amalia ya estaba borracha como una cuba. Yo me quedé muy sorprendida, pero a Blas no pareció extrañarle en absoluto. Amalia consiguió aguantar hasta las campanadas y se comió las doce uvas, aunque debido a su estado estuvo a punto de atragantarse. Al cabo de diez minutos se quedó dormida en el sofá y su marido la llevó en brazos hasta la cama. Pensaba que ya había terminado la noche para nosotros, pero Blas regresó dispuesto a celebrar como era debido el inicio de año. - Pensaba que te ibas a acostar tú también. - No te iba a dejar aquí sola en una noche tan especial. - ¿Hace mucho que bebe? - Siempre lo ha hecho, pero más desde que asumió que no se iba a quedar preñada. - Qué inconsciente, sabiendo lo que el alcohol provocó en ...
... nuestro padre. - Pareces muy sensata, Marian, ¿por qué has acabado tan mal? - Por las malas decisiones que he tomado siempre con los hombres. - Creo que también eres mucho más sexual que Amalia. - Puede que más impulsiva, pero llevo muchos años sin mantener relaciones. - ¿Y no lo echas de menos? - Te diría que no, pero las ganas son a veces incontrolables. - ¿Ahora te apetece? - La verdad es que llevo bastante caliente desde esta mañana. - A mí me pasa igual. - Debe ser la excitación del fin de año. - No creo que sea eso, Marian. - ¿No? - Sabes que entre nosotros ha surgido algo. - Es mejor que no vayas por ahí, Blas. - ¿Acaso no estoy en lo cierto? - Da igual, es algo de lo que ni siquiera debemos hablar. - ¿Sabes que tu hermana nunca me deja comerle el coño? - ¿A qué viene eso? - Como tú llevas tanto tiempo sin sexo quizás te apetezca. - ¿Crees que voy a permitir que engañes a mi hermana? - Traicionar a la gente es lo que mejor se te da. Tras decir esas palabras tan crueles, Blas se arrodilló en el suelo y metió su cabeza por debajo de mi falda. Debí pararlo, pero enseguida llegó a mi entrepierna y me neutralizó. En el momento en que sentí que un hombre me tocaba de nuevo en esa parte tan íntima, no pude más que dejar que hiciese conmigo lo que le diera la gana. No tardó nada en quitarme las bragas y abrirme bien las piernas para colocar su lengua en mi raja. Desde el primer instante me di cuenta de que ...