1. Malas decisiones 4: noche con mi cuñado


    Fecha: 11/07/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos

    ... realmente estaba deseando comerse el coño, lo hacía con mucha desesperación, lo que me provocó grandes cantidades de placer. Estaba tan entregada a lo que ocurría que cerré los ojos y me eché hacia atrás, lo que provocó que me volcara con la silla.
    
    Ambos nos quedamos paralizados, con miedo de que Amalia lo hubiese escuchado y se despertara. Estuvimos casi dos minutos tirados en el suelo, sin mover ni un músculo, hasta que nos dimos cuenta de que seguía dormida. Fue entonces cuando mi cuñado se quitó los pantalones y se encajó entre mis piernas, colocando su cuerpo sobre el mío.
    
    - ¿Qué haces?
    
    - Vamos a empezar el año por todo lo alto.
    
    - Me tienes que prometer que no se lo vas a contar a Amalia.
    
    - ¿Crees que soy estúpido?
    
    - Si la vuelvo a perder me volveré loca.
    
    - Tranquila, será nuestro secreto.
    
    Blas volvió a separarme las piernas y coma pero en esa ocasión para meterme la polla. Llevaba tanto tiempo sin sentir algo en mi interior que me estremecí de pies a cabeza. Tenía un buen miembro, solo faltaba comprobar si sabía utilizarlo. Mientras me desabrochaba uno a uno los botones de la blusa, mi cuñado comenzó a bombear.
    
    Quizás no era el mejor amante que había tenido, pero el tiempo que llevaba sin hacerlo hizo que me supiera delicioso. Blas, que ya había conseguido liberarme las tetas y me las manoseaba, se movía a un ritmo decente. Sentía como mi vagina, que llevaba años sin estar tan caliente, se encharcaba con mis propios jugos.
    
    No podía gemir, ...
    ... pero mi respiración descontrolada me hacía jadear sin parar. Mi cuñado cada vez embestía más rápido, daba la sensación de que estaba a punto de correrse. Yo comencé a mover las caderas desde debajo, necesitaba sentirla entera dentro. El movimiento de ambos hizo que también me situara al borde del orgasmo, alcanzándolo justo a la vez que Blas eyaculaba en mi interior.
    
    Nos quedamos un buen rato tirados en el suelo, tratando de recuperar el aliento, y después cada uno se fue a su habitación sin decir nada. Esa noche apenas conseguí pegar ojo. No me explicaba como había vuelto a caer en la tentación, por qué tenía esa facultad para joderle vida a la gente. Mi único consuelo era que esa vez no me habían pillado, pero tenía que irme cuanto antes de casa de mi hermana.
    
    - Despierta, zorra asquerosa.
    
    - ¿Qué pasa?
    
    - Me ha dicho Blas lo que le obligaste a hacer anoche.
    
    - ¿Yo lo obligué?
    
    - Qué idiota he sido confiando en ti.
    
    - Amalia, déjame que te explique.
    
    - Vete de mi casa ahora mismo y no vuelvas a hablarme en tu vida.
    
    - ¿Y a tu marido no lo echas?
    
    - Pero si te aprovechaste de que había bebido.
    
    - No es verdad, él no probó ni una gota.
    
    - ¡Eso es mentira!
    
    - No te atrevas a gritarme en mi propia casa, vete ya de aquí.
    
    Ni siquiera recogí mis cosas. Salí del piso de mi hermana y caminé sin un rumbo fijo. Se suponía que debía volver a la que había sido mi casa durante los últimos años, pero no tenía ganas de ir allí ni a ninguna parte. Aún no había ...
«12...4567»