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La estrella apagada
Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Fernando, Fuente: TodoRelatos
... confunde, pero por el resto soy un mortal más. — ¿Eres del barrio? —Pregunto el dueño del pub,—¿nunca te había visto por aquí? Este es un Pub donde todos prácticamente nos conocemos. —No, no soy de este barrio, estaba dando una vuelta con el coche y callejeando, di con este sitio, que es muy agradable por cierto. —Comentó Rober. —Gracias hombre, intento que la gente que venga a tomar algo se sienta como en su casa, así que ya sabes, si te hace falta algo pídemelo. Por cierto, me llamo Jose. —Roberto, le dijo estrechándole la mano, encantado de conocerte Jose. Jose, dio media vuelta y se dispuso a atender la barra y las mesas, Rober, irremediablemente, volvió a posar su mirada en Lucia, esta vez sus ojos se encontraron por primera vez, e inmediatamente Rober aparto la mirada, como si le hubiesen pillado haciendo algo malo. Lucia esbozo una sonrisa, le había hecho gracia como había apartado la mirada rápidamente, ella sabía que desde que se sentó no había apartado su mirada de ella, sentía un cosquilleo en el estómago, como si intuyese que iba a pasar algo. Pensando esto, miró hacia Ángela y Quique y los encontró dándose un profundo beso, los miró con algo de envidia, pero se alegró por su amiga. —Chicos, perdonad que os interrumpa, pero yo me voy a ir, estoy muy cansada, y a vosotros os viene bien estar solos. —No cielo, no te vayas. —Replico Ángela. —De verdad, me voy, estoy muy cansada, y vosotros tenéis mucho que deciros, es lo mejor. —Bueno, ...
... como quieras, —dijo Ángela con pena. —Te llamo mañana y te cuento ¿vale? —Venga chicos, pasadlo bien. Se despidió de Ángela y Quique, Rober sintió tristeza, ella se iba y no había hecho nada por acercarse a ella. Lucia se dirigió a la barra a pagar, tenía un montón de sitio, pero mirando a ese chico se puso muy cerca de él. Llegando a su altura le sonrió y llamó a Jose para pagar su consumición. Rober no se lo podía creer, ella estaba a su lado y le había sonreído, la miraba fijamente, si de lejos era preciosa, de cerca era perfecta, le llegó su perfume, y le embriagó, él la miraba fijamente, y ella le volvió a mirar, sus ojos se encontraron y estuvieron así unos segundos, Lucia se daba cuenta que en ningún momento sus ojos la repasaron de arriba a abajo ni se iban a su escote, el solo la miraba a sus ojos, y eso le gustó. — ¿Qué? —Preguntó dulcemente Lucia. Rober, salió de su ensimismamiento, notaba sus mejillas arder, estaba algo aturdido y avergonzado: —Pe…perdona, pero es que… —se quedó callado mirando a Lucia, —eres preciosa, siento si te ha molestado que te mire así, pero no lo puedo evitar, tienes unos ojos que enamoran. — ¿No estarás intentando ligar conmigo, verdad? Lucia, dijo esto último con una sonrisa sarcástica en los labios, Miró a Rober, y vio cómo se ponía aún más colorado, empezaba a mirar hacia los lados e intentaba decir algo pero solo tartamudeaba. —Jajajaja…—rió Lucia, —que es broma hombre. —Diciendo esto se acercó a Rober y le dio ...