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La estrella apagada
Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Fernando, Fuente: TodoRelatos
... estaba muy excitado y Lucia empezaba a sentir la humedad en sus braguitas, Rober al estar sentado en un taburete alto tenía entre sus piernas a Lucia, quedando su pubis pegado al bulto de ese chico. Lucia notó la erección de Rober y la hizo mojarse aún más. Se separaron y se miraron a los ojos, Lucia se dio cuenta que la gente miraba y se sintió incomoda, es lo que pasaba con los pub de barrio, miro a Ángela, que estaba emocionada de la escena que acababa de presenciar. —Rober, vámonos de aquí. —Pidió Lucia. Rober pago la consumición, y se despidieron de Ángela, salieron del Traspiés agarrados de la mano, Lucia se dio cuenta de lo alto que era Rober a su lado, aun así no lo pudo evitar y se abrazó a su cintura. —¿Dónde me llevas? Pregunto Lucia. Rober estaba serio, no se acordaba pero no tenía ni idea de donde se encontraba ni de cómo llegar a su casa, su coche no tenía navegador, los otros modelos sí, pero el Audi no, y a las dos de la mañana no sabía hacia dónde dirigirse ni a quien preguntar, bueno, a quien preguntar la tenía al lado, pero iba a parecer que estaba de cachondeo, aun a costa de parecer tonto, se lo pregunto: —Lucia, vas a pensar que soy tonto o algo por el estilo, hace poco que vivo en Madrid y esta noche he salido a la aventura, no tengo ni idea de donde estoy ni de cómo llegar a mi casa. Vamos a donde tú me lleves, pero luego te estaría eternamente agradecido si me indicases como llegar donde vivo. — ¿Estas de broma Rober? ¿O es la ...
... técnica que utilizas para llevarte a las chicas a tu casa? —Pregunto Lucia con ironía. La cara de Rober cambió radicalmente, no quería aparentar lo que no era, estaba perdido y aunque era difícil de creer así era, Lucia advirtió el cambio en su mirada y en sus facciones, pasaron a ser más duras, más frías. —Vale Lucia, ha sido un placer conocerte, pero no quiero que pienses que utilizo técnicas de instituto para llevarte a mi casa, será mejor que nos despidamos aquí. Lucia no se esperaba esa respuesta, —que borde soy, pensó,— algo en su interior le dijo que se fiase de ese hombre, estaba excitada y no quería separarse de él bajo ningún motivo. —Perdona Rober, no quise ofenderte, he sido una borde y te pido mil disculpas, pero es que como te dije, tengo muy dañado mi concepto sobre vosotros los hombres, y no me di cuenta de que ahora te estoy conociendo y no puedo generalizar. Diciendo esto se abrazó a Rober, y poniéndose de puntillas le beso en los labios, Rober la abrazo y la aupó hasta su altura y se besaron nuevamente con pasión. —Mira Lucia, voy a ser sincero contigo, no me gusta mentir a la gente ni que me mientan, te aseguro que estoy perdido, lo único que deseo ahora mismo es llegar a mi casa para poder coger un navegador, luego si te apetece nos vamos a otro sitio o donde tú quieras —Venga, vamos a tu casa. Rober, no la había soltado, la tenía muy abrazada con su carita a la altura de la suya, Lucia le volvió a besar con pasión, la humedad de sus ...