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Adicta al incesto cap 14
Fecha: 12/07/2026, Categorías: Incesto Autor: LeonoreUsher, Fuente: TodoRelatos
... a ella. —¡Espera! —se separó y me dio una pequeña cachetada—. ¿Qué crees que haces? No puedes venir así solamente y besuquearme como si nada hubiera pasado. —Te extraño, eso es todo. A ti y a las chicas. —Pues eso debiste pensarlo antes de cargarte nuestro matrimonio. Además, no te quiero aquí. Ya vi la forma en la que miras a Lia. —¿Y eso te molesta? —Es tu hija y no me gusta la lujuria en tu voz. ••••• —Es tu hija y no me gusta la lujuria en tu voz. Si tenía que ser sincera, ni siquiera yo me creía esas palabras del todo. En cierta forma, me gustaba que Alex sintiera un poco de atracción por Lia. El morbo por el incesto alimentaba esa idea absurda y prohibida. ¿Podría usar el amor filial para restablecer mi matrimonio? ¿Eso nos haría felices a todos? No pude seguir pensando porque Alex me volvió a besar. Disfruté su boca por un momento y a pesar de resistirme, no tardé mucho tiempo en caer ante su deseo. Cuando sus manos agarraron mi culo, todo fue en picada y ya no tuve motivos para decir que no anhelaba un poco de sexo. —¿Y tu novio no está? —Me preguntó. —Salió de viaje. No volverá en unas semanas. —Perfecto. Entonces tenemos tiempo para nosotros. —No sé qué planeas —advertí con la mirada—. No funcionará, créeme. —¿Eso piensas? —Dijo y me apretó más el trasero. Necesitaba sentir la pija de un hombre pronto. El sexo con mi hija era delicioso, pero no dejaba de ser sólo eso: sexo entre mujeres. Yo era heterosexual. —¿Y… qué ...
... tienes en mente? —Esto, sí. Me empujó suavemente contra la cama. Me dejé caer y permití que él se subiera encima de mí. Nuestros besos ganaron intensidad y Alex bajó directo por mi cuello, besando y lamiendo hasta llegar a mis pechos. Me mordió un pezón mientras me apretaba el otro con la mano, jugando con él hasta que se puso duro. Luego bajó más, besando mi abdomen, hasta quedar entre mis piernas. Con cuidado, como si tuviera miedo de arruinar el momento, me quitó la falda y la tanga. Era la primera vez en mucho tiempo que estaba desnuda ante él. Me trajo tanto recuerdos y lo único que deseaba era que esto empezara ya de una vez por todas. Me las separó con firmeza. Su boca bajó y me lamió de abajo hacia arriba, desde la entrada hasta el clítoris, dejando todo húmedo. Usaba la lengua con fuerza, haciendo círculos sobre el punto. Sus manos me abrían más, sujetando los muslos para que no me moviera. —Así —murmuró, y volvió a lamer, esta vez más rápido. Me chupó el clítoris, alternando con pequeños mordiscos. Su saliva se mezclaba con mi humedad. Metió dos dedos sin dejar de chupar, empujando hasta el fondo y sacándolos con fuerza. El sonido era claro, mojado, constante y terriblemente embriagador. Metía y sacaba los dedos al ritmo de su lengua, apretando mi pierna con la otra mano. Cuando se detuvo un segundo, solo fue para escupir sobre mi vulva y seguir con más intensidad, como si quisiera cubrir cada parte con su boca. Mis caderas se movían solas, ...