1. La familia del marido de mi hermana (19)


    Fecha: 15/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alfonso, Fuente: TodoRelatos

    ... íntimas.
    
    - Si, y estoy deseando hacerlo para oír de su boca cómo es el cerdo de mi marido y que me cuente todo lo que la ha hecho.
    
    - Me da que te gustaría que te contase más cosas, como lo de esas fiestas que monta su marido para que folle con sus amigos.
    
    Puso cara de timidez bajando ligeramente la mirada.
    
    - Bueno… eso también.
    
    - ¿Qué te parecería invitarla el finde que viene y a mí también?
    
    - ¿Para estar los tres solos? – volvió a sorprenderse.
    
    - Creo que Gertru accedería a follar conmigo estando tú delante. Si de verdad no eres celosa, como dices, podrías verlo en directo, - y añadí como desafío - si es lo que deseas.
    
    Nos quedamos mirándonos, yo sonriendo y ella pensando.
    
    - La verdad es que no sé qué deseo, pero lo que sí sé, es que cada cosa que pruebo… me gusta y… querría saber todo lo que me gusta.
    
    Después de esa respuesta titubeante abrazó con fuerza y retorció su carnosa lengua dentro de mi boca.
    
    - Pues decide si te apetece mi propuesta. Creo que te gustará más de lo que esperas.
    
    - Ya está decidido, y es que sí, jijiji.
    
    - De acuerdo. Pues me encargaré de todo. Ya te avisaré para que la llames y la invites.
    
    - Pero no tengo su teléfono.
    
    - Pero yo si. Luego te lo paso.
    
    - ¿Crees que aceptará? Solo hemos hablado varias veces en las convenciones.
    
    - Te aseguro que aceptará. Ella tiene más deseos de tener una buena amiga que tú.
    
    Otro beso arrollador antes de salirnos de la piscina. Nos secamos un poco y nos tumbamos ...
    ... sobre el césped para seguir abrazándonos y besándonos. Mi polla volvía a estar como una barra de pan de una semana, y sus manos no cesaban de acariciarla mientras le comía el cuello y las preciosas tetas.
    
    Mi mano llega su vientre, oscilante por la excitación, y bajó hasta su chochito. El roce de un dedo, ligeramente hundido entre su raja, elevó su excitación.
    
    - Ummmgg…
    
    - ¿Te gustan mis caricias? – profundicé con el dedo.
    
    - Aaaaaah… ¡Me gusta todo lo que me haces!
    
    Profundicé más con el dedo entre su ardiente raja y su cuerpo se removió inquieto.
    
    - Aaaaaah… ¡Más! Sigue…Aaaaaah… ¡Quiero más!
    
    Le metí dos dedos, con suavidad, pero profundamente. Sus caderas se elevaron para sentir esa penetración.
    
    - Aaaaaah… ¡Por dios…! Me vuelves loca…. Aaaaaah…
    
    Comencé a masturbarla con los dos dedos a la vez que le rozaba el poderoso y duro clítoris con el pulgar. Sus caderas empezaron a moverse repetidamente intentando hacer más rápida la paja. Lo aderecé con succiones y mordisquitos en los erectos pezones que despuntaban en el centro de sus bonitas tetas, y sus jadeos aumentaron al ritmo de su alterada respiración. Al momento, un fuerte orgasmos recorrió su cuerpo sacudiéndolo con espasmos.
    
    - Ahhhhg… Siiii… Ahhhhg… ¡Dime qué soy tu puta! Ahhhhg… ¡Dímelo!
    
    - Eres mi putita preferida. – le susurré – Y hora te voy a meter el rabo que tanto te gusta.
    
    - Ahhhhg… ¡Si! ¡Si! ¡Méteme el rabo! ¡Fóllame… cabrón!
    
    Una nueva palabra en su actual vocabulario sexual.
    
    Me ...