-
La familia del marido de mi hermana (19)
Fecha: 15/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alfonso, Fuente: TodoRelatos
Un finde con Sara - ¿Te sientes feliz? – le pregunté para oír su dulce voz a grabada por la sequedad de la excitación. - Uffff, ¡Ni te lo imaginas! - ¿Estás dispuesta a seguir y aprobar más cosas? - ¡Quiero probarlo todo! – exclamó con ímpetu. - Me dijiste la primera vez que estuvimos solos que no sabrías si serías capaz de disimular está felicidad que sientes ahora delante de Antonio. - Es verdad, porque soy muy mala mintiendo, jijiji. - ¿Y no te importa que te descubra? - Pues… no lo sé. Ni siquiera me lo he planteado, pero… ya no puedo ni quiero prescindir de esto. Lo que me has hecho sentir es algo tan maravilloso que deseo seguir sintiéndolo. - Pero eso podría suponer la ruptura de tu matrimonio. - Podría… - dijo sin alterarse con una sonrisa plácida – pero… no creo que Antonio se quisiera separar aunque se enterará. - ¿Por qué? – le pregunté extrañado. - Porque le gusta mucho el dinero y yo tengo mucho. - Pero debe de ganar una buena pasta siendo senador y asesor en diferentes empresas. ¿Crees que necesita de tu dinero? - De senador tiene un buen sueldo, pero no deja de ser un sueldo fijo. Y lo de asesor en las empresas... está es por las acciones que tengo en ellas, pero esas acciones son mías, compradas con mi dinero. Si vendiese las acciones o nos separamos, el ya no tendría ese poder que tiene ahora. Sara no era tan inocente como parecía y por sus comentarios sosegados y tranquilos sobre Antonio, me dio la impresión de ...
... que tenía las cosas bastante claras con respecto a lo que era su matrimonio. Inclinó la cabeza para besarme mientras mi mente cavilaba sin descanso. Quería joder al cerdo e hipócrita de Antonio, pero sin dañar a Sara. - Veo que estás dispuesta a seguir, pase lo que pase. - ¡Totalmente dispuesta! – dijo con decisión – Aunque ya te digo, que no pasará nada aunque se entere. - Te noto muy confiada. - Llevo muchos años con Antonio, y le conozco muy bien, jejeje. – se rio con algo de sorna. - Quizás no le conozcas tan bien como crees. - ¿Por qué lo dices? – puso cara de extrañeza, pero sin perder su dulce sonrisa. Esta vez la besé yo, y volví a sentir ese fuego que manaba de su cuerpo a través de su sensual boca. - Me has dicho que sospechas que ha tenido alguna aventura, y que no te importa. - Bueno, tan solo son sospechas. - ¿Y si lo supieras con certeza? ¿Pensarías igual? - Bueno… no sé. – se quedó pensativa – La verdad es que no se lo que haría si le pillase con otra mujer. Nunca me lo he planteado. - ¿Te dolería? - Supongo que sí. – dudó - Pero ahora eres tú la que estás con otro hombre. – la insinué con mi sonrisa de cabrón. - Es verdad, jejeje. – otra vez esa risa tranquila y condescendiente. - ¿Le dolería a él? - Supongo que más que a mí, porque el no sospecha nada. - Supongo que en ambas situaciones continuaríais con vuestro matrimonio. - En mi familia el matrimonio es una forma de vida, una formalidad necesaria. Ya ...